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El ensayo
Existe en algunas escuelas europeas, especialmente
francesas, un método para que el alumno investigue y ponga en juego sus
habilidades críticas. En este procedimiento los alumnos tienen que
defender sus puntos de vista a partir de una aseveración hecha. Por
ejemplo, el maestro puede pedir a un equipo de alumnos que desarrollen
el siguiente enunciado: "Los políticos nunca pueden decir la
verdad". Otros ejemplos de enunciados son "México no debería
participar en el TLC" (Tratado de Libre Comercio) o bien, "Los
indígenas de México deben ser insertados en la nación como cualquier
otro ciudadano que sufre carencias". Ante estas aseveraciones, y
después de haber investigado lo suficiente, el alumno tiene tres
opciones: defender la tesis, contradecir la tesis, o bien matizar la
tesis y condicionarla. Esto supone fases previas de aprendizaje que básicamente
son las que abajo se describen:
1. Presentar un modelo de cómo podría ser la
disertación. Para ello se pueden utilizar artículos de fondo de periódicos
o revistas que sean amplios y bien estructurados. Éstos pueden
discutirse en clase.
2. Analizar de manera rigurosa la validez de los
argumentos de algunos ejemplos o casos, para ello deben tomarse en
cuenta: a. Los supuestos y la validez de ellos. b. Las premisas y las
conclusiones. c. La relevancia de la información aportada en las
premisas. d. La validez de las inferencias. e. Las falacias o prejuicios
que pueden existir en torno a la tesis defendida (que pueden estar en el
artículo o bien ser expresadas por los alumnos). f. La existencia de
argumentación contraria para prever objeciones importantes.54
3. Una vez que le quede claro al alumno la dinámica
del proceso, los alumnos deben hacerse preguntas acerca de la tesis que
les toca desarrollar. Por ejemplo, para la primera tesis podrían
efectuarse las siguientes: ¿Siempre se debe decir la verdad? ¿En qué
casos no? ¿Qué nos dice la moral al respecto? ¿Cuál es el fin de la
política? ¿Qué sucede en la realidad con los discursos de los políticos?,
etcétera.
4. Una vez hecho lo anterior, los estudiantes
deben buscar la información pertinente en libros y artículos que
respondan a esas preguntas o que se relacionen con la disertación en
general (autores que hayan disertado ya sobre el asunto, en cuyo caso
deben ser analizados de acuerdo a lo sugerido en el punto 2. El profesor
por su parte, puede aportar alguna bibliografía básica.
5. Con la información obtenida y los criterios
personales de los alumnos, éstos deben sentarse a deliberar el rumbo de
su defensa.
6. Los estudiantes redactan su disertación de
manera ordenada tomando en cuenta todos los elementos del punto 2. Al
finalizar el trabajo, los alumnos disertan ante el grupo y se someten a
las preguntas y críticas de todos. Como puede observarse, con esta
metodología los alumnos desarrollan habilidades tales como investigar
por cuenta propia, saber argumentar y descubrir sofismas, trabajar en
equipo y aprender, discutir de manera provechosa, así como prever
objeciones (lo cual es la base de la autocrítica). Su utilidad es muy
amplia en las ciencias sociales y aun en algunos tópicos de las
ciencias "duras". Por otra parte, si los tópicos de la
disertación son relevantes y se supervisan las preguntas que al
respecto elaboran los alumnos, el procedimiento implicará que el
participante estudie varios tópicos señalados en el programa de
estudios. Los criterios de calidad deben fijarse y comunicarse con
antelación para evaluar los trabajos.
El
ensayo
Los ensayos favorecen la confianza del alumno en sí
mismo, fomentan la creatividad y la reflexión profunda, favorecen el
espíritu crítico al replantear desde nuevos enfoques asuntos "ya
conocidos", y ayudan a mejorar la expresión escrita. El ensayo
constituye un recurso didáctico utilísimo, especialmente en las
humanidades y las ciencias sociales. Sin embargo, su uso requiere que el
docente explique perfectamente a sus alumnos la naturaleza de este género
literario y algunos aspectos que debe considerar. Mientras que las
disertaciones implican un gran rigor lógico en el manejo de la
información, el ensayo permite ciertas libertades. Sin más, me permito
citar la naturaleza del ensayo:55
"Cuando usamos este término, nos referimos básicamente a dos
posibilidades escriturales: la breve, llamada artículo —que aparece
en periódicos y revistas, sean éstos especializados o no—, y la de
extensión más amplia, que se recoge en libros o en revistas
especializadas. En realidad, se llama "ensayo" a una serie de
divagaciones, las más veces de aspecto crítico, en las cuales el autor
expresa sus reflexiones acerca de un tema determinado.
Otro diccionario agrega un rasgo definitorio más:
"En los tiempos modernos, se aplica el vocablo a un verdadero género
literario que comprende todos aquellos trabajos considerados como
literario-científicos". El término "ensayo", proviene
del latín exagium, es decir, el acto de pesar algo. Está, además,
relacionado con el "ensaye": prueba o examen de la calidad y
bondad de los metales. Tanto pesar como probar son rasgos esenciales del
ensayo, pero la explicación más clara se encuentra en la definición
de Webster: "Composición literaria breve que trata de un solo
tema, por lo común desde un punto de vista personal y sin intentar ser
más completa". Lo que deslinda el ensayo de otros géneros
literarios no es tanto su brevedad o falta de aparato erudito, sino un
rasgo propio que consiste, precisamente, en lo que sugiere la palabra
misma: ensayar. Esto es, pesar, probar, reconocer, examinar. Pero, ¿en
qué consiste esta prueba? El ensayo es un escrito que se hace (por lo
común breve), sobre temas muy diversos. No lo define el objeto sobre el
cual se escribe sino la actitud del escritor ante el mismo: actitud de
prueba, de examen, a veces de tentativa o de sondeo. El ensayo no
consiste en la exposición de conocimientos, en la ordenación de un
caudal de datos informativos, cualesquiera de éstos sean, sino en la
proyección de una idea nueva sobre algo que se creía de sobra
conocido. El ensayo abre una ventana, remueve lo establecido, lo
perturba todo. A esto se debe que la raíz espiritual del ensayo y del
ensayismo sea la duda. El ensayista no es el que dispara una flecha al
azar, no es tampoco el que trastoca las ideas por el solo hecho de
volver las cosas del revés. El ensayo es producto de largas
meditaciones. El término "ensayo", aplicado a un género
literario, fue escogido por Miguel de Montaigne (pensador francés del
siglo XVI) para determinar sus libros: Essais. El propio Montaigne dio
este título a sus escritos porque los consideraba el resultado de sus
pruebas, de las experiencias que a lo largo de su vida y sus lecturas
habían ido posándose en el fondo de su espíritu. De ahí el carácter
subjetivo, personal, de sus ensayos. Características del ensayo Algunas
de las condiciones que debe satisfacer el ensayo moderno pueden
resumirse en una serie de rasgos que se enumeran a continuación:
–Variedad y libertad temática. Las ideas en juego abarcan muy
diversos dominios: el moral, el científico, el filosófico, el histórico,
el político, etcétera. –Prueba. El ensayo se opone, por definición,
a toda actitud dogmática. –Originalidad. Suele apoyarse en el
conocimiento profundo del tema. Pero su punto de vista debe ser
diferente al empleado antes. Su originalidad consiste en tratar de
manera nueva un tema aparentemente agotado. –Madurez. El ensayista
debe conocer bien el tema, pero, más que esto, debe tener la
experiencia intelectual y vital que da como resultado la madurez.
–Subjetividad. El ensayo es y debe ser personal, subjetivo. Es una
visión particular del escritor, un ángulo específico y propio desde
el cual enfoca un problema. –Atemporalidad y temporalidad. Al
ensayista no le preocupa sólo lo que está pasando ahora, él se ocupa
de lo de hoy y de lo de siempre. El ensayo mayor tiende a ser
intemporal, mientras que el menor —comúnmente llamado "artículo"—
en general trata de temas actuales. –Su estructura formal. El ensayo
posee tres partes: introducción, desarrollo y conclusión. En la
primera, se anotan las ideas principales del ensayista, en forma
resumida. Según la extensión general del ensayo, podrá tener uno o más
párrafos y, de acuerdo a ésta, se señalará como tal específicamente
o no. La segunda constituye el desarrollo de las ideas principales,
opinión que el autor tenga sobre la materia que trata, fundamentada en
la información que ha recabado. Su extensión está determinada por la
extensión general del ensayo y no debería tener menos de tres párrafos.
La tercera constituye la conclusión, en la que se hace la síntesis de
lo dicho y se ofrece una propuesta. En cuanto a su extensión, vale para
ella lo dicho para la introducción. Dos hechos han sido factor
determinante del auge de este género literario: el periodismo y el
deseo de información y formación de una clase media intelectual que,
deseosa de aumentar sus conocimientos en alguna materia, está dispuesta
a leer escritos breves (ensayos), pero no tratados largos y profundos
sobre un determinado asunto. El periodismo, con su sinnúmero de diarios
y revistas, ha estimulado la creación de los ensayos, en los que se
encuentran ideas profundas expresadas en forma impecable (las cursivas
son mías). Como puede verse, el ensayo está relacionado con una
situación que plantea incertidumbre o duda, y en donde, en
consecuencia, se permite la libre opinión personal (lo cual no implica
que ésta no se fundamente en argumentos, aunque éstos no sean del todo
concluyentes). Un procedimiento sencillo para iniciar al alumno en la
elaboración de ensayos podría ser el siguiente:
a. Discuta previamente con el grupo alguna temática
y polemice alrededor de ella. Debe quedar en claro qué situaciones
quedan en vilo. Esto permite identificar las áreas de oportunidad para
elaborar ensayos.
b. Analice en grupo un ensayo ya realizado, para
lo cual puede hacer uso de artículos de fondo de periódicos. La
lectura de trabajos amplios de ensayistas reconocidos como Octavio Paz o
Carlos Fuentes son excelentes, aunque la erudición de la que
frecuentemente hacen gala, puede ser un obstáculo para que el alumno
principiante entienda cabalmente la naturaleza del ensayo.
c. Distinga junto con ellos las partes esenciales
de un ensayo y el carácter libre de éste.
d. Anímelos con preguntas y temáticas
interesantes a realizar ensayos con planteamientos originales. Por
ejemplo: replantear el origen de la política; el devenir del hombre en
el próximo milenio; el impacto social y psicológico de la tecnología;
el origen de la distinción entre lo público y lo privado, etc.
Garantice que exista la suficiente experiencia previa para que aborden
la temática con libertad.
e. Organice polémicas o exposiciones a partir de
los ensayos hechos. Nada fomenta más el espíritu filosófico y el
examen de los valores que el ensayo.
Tareas y ejercicios
De preferencia trabaja en equipo:
1. Elabora tres ejercicios utilizando al menos
tres de las metodologías vistas en esta unidad, elaborando los
materiales pertinentes para ello y de acuerdo con los objetivos de tu
curso. Si no te queda claro alguno de los procedimientos metodológicos
vistos, o éstos no concuerdan exactamente con tus objetivos de enseñanza,
utiliza tu creatividad para subsanar los huecos o bien generar los
cambios o variaciones que efectuarías sobre ellos. Comenta tus
propuestas con otros para obtener más ideas.
2. Analizando la estructura y naturaleza de tu
materia, evalúa qué métodos son más acordes con la disciplina que
impartes.
3. Considerando los resultados de los ejercicios
de la unidad anterior y las causas que provocan problemas en el
aprendizaje de los alumnos, ¿algunas de las metodologías vistas
resuelven estos problemas?
4. Confrontados estos métodos con las propuestas
emanadas de la primera unidad, ¿son acordes unos con otras?
54
Véase de McEntee de Madero (1995) en su libro de expresión oral,
capítulo 7 El discurso para convencer. Pueden consultarse también
libros de Lógica para analizar falacias.
55 Síntesis
del excelente libro El ensayo, de Arturo Souto (1973).
56
Reuven y Hayes establecen procesos similares, si bien destacan la
importancia de representar al problema. Hayes (1981) por ejemplo, señala
las siguientes fases: a. Detectar el problema. b. Representar el
problema. c. Planificar la solución. d. Llevar a cabo el plan. e.
Evaluar la solución. f. Consolidar los logros (aprender a partir de la
experiencia).
57
Mario Grignetti (1988) realizó para el Proyecto Inteligencia
venezolano una excelente recopilación de estrategias para la resolución
de problemas estructurados.
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