CIE EXORDIO CERO MAYA LIBRO LIBRE HUATAPERA PROFESOR ESCRITOR
                          












 



 


     

 

 

 

 

 










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DESARROLLO LOCAL-ENDÓGENO:

ESTRATEGIAS, INSTRUMENTOS Y ACTORES

 

ROBERTO MORALES ESTRELLA[1]

 

Porque en la esencia de la competitividad

está el conocimiento y la vinculación,

para hacer del capital la fuente

de beneficios para todos.

RME

 

Resumen

 

Procurando dar una respuesta diferente a los paradigmas y prácticas predominantes, se ve en el desarrollo local-endógeno un enfoque alternativo. En ese sentido, se presenta en este trabajo un planteamiento viable, pero no por eso fácil en el corto plazo, y seguramente merece una apreciación más a fondo. Aquí presentamos en tres partes, la validez de unos instrumentos al alcance de quienes buscan abatir los rezagos económicos, tecnológicos y sociales en países como México.

 

PALABRAS CLAVES: Desarrollo endógeno. Recursos institucionales. Gerencia pública municipal. Gestión del conocimiento.

 

Abstract

 

Trying to give an answer different from the paradigms and predominant practices, an alternative approach is seen in the premises-endogenous development. In that sense, an exposition viable, but not for that reason easy appears in this work in the short term, and surely it deserves one more an appreciation thoroughly. Here we presented/displayed in three parts, the validity of instruments within reach of those who they look for to lower the economic straggler technological and social in countries like Mexico

 

KEYWORDS: Endogenous development. Institutional resources. Municipal public management. Management of the knowledge

 

 Introducción

 

Dado el paradigma de cambio vertiginoso y continuo con alto impacto en todas las culturas y países, el conocimiento está en el centro de todo debate como factor valorizador de los procesos de generación de riqueza, sin dejar de darle la importancia a los espacios territoriales como contexto de actuación.

En el esquema prevaleciente se estructuran procesos con altos contenidos de conocimiento y articulaciones estratégicas, en torno a la grandes empresas transnacionales, las cuales han hecho del mercado el mecanismo idóneo para la asignación de los recursos, lo que se traduce en una reproducción del sistema de dominio en los términos de intercambio a favor de los grandes capitales internacionales y sus empresas operadoras, teniendo como resultado una mayor asimetría en la distribución de los beneficios de la actividad económica global.

La apropiación de los beneficios por unos pocos, frente a grandes masas de pobres, las presiones en las negociaciones no sólo son en los términos económicos de intercambio sino en el terreno socio y geopolítico.

Procurando dar una respuesta diferente a lo anterior, viendo en el desarrollo local-endógeno, un enfoque alternativo, se presenta en este trabajo un planteamiento viable, pero no por eso fácil en el corto plazo, y que merece una apreciación de más fondo. Aquí presentamos en tres partes, la validez de unos instrumentos al alcance de quienes buscan abatir los rezagos económicos, tecnológicos y sociales.

En el primer apartado se presenta brevemente el contexto nacional y del Estado de Hidalgo, a grosso modo un panorama de las condiciones que prevalecen, que dan una respuesta clara de que las acciones de política económica del todo no han sido las más adecuadas dado que los niveles de pobreza no sólo no han disminuido sino que por el contrario se ha agudizado.

Enseguida se analiza brevemente los conceptos, teorías y políticas relativas al desarrollo local-endógeno, vemos cómo han sido impactados las naciones, a grado tal que hay una reconfiguración del Estado-nación, tanto hacia el exterior como hacia el interior, lo que obliga a ser revalorada la función pública, y el acceso a los puestos de toma de decisiones, las recurrentes bajas de participación en los eventos electorales es un gran indicador de la debilidad de la legitimidad de quienes ejercen la función.

Se aborda de igual forma el tema ambiental desde la perspectiva del desarrollo local, los diversos conceptos del desarrollo local—endógeno, lo que viene a evidenciar que existe toda una estructura y sustento teórico, bajo el cual se analiza al crecimiento económico y al desarrollo como dos categorías del desarrollo local—endógeno, contemplándose también las políticas y la instrumentación de la competitividad de lo local, para concluir en la conceptualización de las zonas de concentración económicas competitivas, como un esquema válido para el desarrollo local-endógeno.

Finalmente en el tercer apartado se describen los instrumentos que en nuestra realidad nacional se pueden contar, están los instrumentos institucionales, como son los programas de apoyo a las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes), la estructura oficial que a través de dos organismos uno de ellos es la Comisión del Federalismo de la Cámara de Diputados y fundamentalmente los que para el paradigma local-endógeno representa el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED). Otro instrumento, que se considera de gran utilidad es la Gerencia Publica Municipal, que representa un esquema de obligada modernización para nuestros municipios sobretodo los considerados urbanos o metropolitanos.

Dentro de los instrumentos están considerados los procesos de vinculación, mismos que se empezaron a dar en los ochenta, por un lado en los ámbitos productivos, con la producción flexible, los clusters y otros esquemas; por otro lado están los procesos de vinculación entre instituciones de educación superior y sectores productivos. Estos últimos más lentos, necesarios ambos pero de una manera integral. Finalmente se explica lo relativo a la Gestión del Conocimiento como una actividad y función empresarial, dada la consideración del conocimiento como factor generador de riqueza y como instrumento de competitividad. En virtud de que es un factor que está en el centro de la productividad, es un elemento generador de rentabilidad y dado que da a la organización productiva la flexibilidad necesaria para entender y aprovechar los cambios en el entorno, le da la categoría de factor de competitividad.

Las preguntas a contestar son ¿el desarrollo Local-endógeno tiene la solidez teórica para ser un instrumento serio como alternativa de desarrollo para nuestras regiones? . Así como ¿el conocimiento es un factor de competitividad y un elemento necesario para hacer de nuestras empresas, unidades de base tecnológica?, ¿es útil al empresario la gestión del conocimiento empresarial competitivo?.

 

El contexto

 

En la revista Expansión de diciembre del 2005 Jonathan Heath[2] al criticar las propuestas de la Confederación Nacional de Cámaras Industriales (CONCAMIN), presentadas a los candidatos a la Presidencia de la República mediante el documento “Industria Competitiva y Empleo 2006- 2012, calificando de falsa y demagógica a la tesis central de aumentar la productividad, la producción y la competitividad antes que controlar la inflación, mediante políticas monetaristas, las cuales según CONCAMIN, son paradigmas neoliberales, término al parecer no le agrada a J. Heat, quien defiende las tesis monetaristas sosteniendo que el crecimiento económico se logra a través de la estabilidad de precios. Por lo tanto el control de la inflación siempre deberá tener prioridad frente al crecimiento económico.

En el octogésimo aniversario del Banco de México, al que asistieron representantes de Bancos Centrales y académicos de otros países, manifestaron su conformidad de que las políticas monetaria y cambiaria aplicadas actualmente por el Banco de México se han considerado correctas, según el esquema descrito, dado que coinciden en lo general con la práctica establecida por la gran mayoría de los bancos centrales en el mundo.

Ante esta postura cobra vigencia la frase de Julio Boltvinik (2004) “...el alza del precio del pan puede equilibrar la oferta y la demanda de pan, pero no resuelve el ¡hombre de la gente”. Como es posible que mientras que la economía mexicana ocupa uno de los lugares más bajos en su crecimiento[3] durante los últimos cinco años, al ser de 1.9% en promedio, lo que representa que de 150 países 120 tienen tasas más altas que México y comercialmente estamos siendo desplazados, ya que hace cinco años Estados Unidos realizaba con México 11.2% del total de sus importaciones cifra que se redujo a 10.2% en el 2005. Todavía hay personas que ven como un logro el que la estabilidad de precios nos conduzca a una mayor estabilidad del crecimiento económico, aunque es necesaria la estabilidad macroeconómica, resulta que al actual ritmo de crecimiento de nuestra economía, México tardaría varias generaciones para que se ubique en el nivel per cápita promedio de la OCDE[4]. En el ritmo de creación de empleos en México en el mercado laboral formal es totalmente insuficiente para absorber el acelerado crecimiento de la fuerza laboral.

En el periodo 1993-2004[5] la población mexicana creció en 19 millones 87 mil personas, mientras que la población económicamente activa en 9 millones 71 mil personas, si consideramos que el sector formal generó solo 2 millones 787 mil empleos (según la OCDE), tenemos un déficit de 6 millones 284 mil empleos por generación.

Claro las opciones han sido la migración y la economía informal, siendo este último sector donde se localizan trabajos de baja productividad, que no generan impuestos ni reciben prestaciones. Entendemos la presión que resulta la construcción del muro fronterizo entre México y los Estados Unidos. Sumado a lo anterior, las estrategias inadecuadas para desarrollar mecanismos de productividad, competitividad y desarrollo tecnológico autónomo. Ante tal escenario no es fácil aceptar que la estabilidad de precios es la salida para el desarrollo.

Para entidades como el Estado de Hidalgo el panorama no es muy prometedor, según datos del Consejo Nacional de Población (CONAPO) la entidad forma parte de los cinco estados más rezagados en materia de Desarrollo Humano, ya que ocupa el lugar 28, superado por Veracruz, Guerrero, Oaxaca y Chiapas.

En materia de PIB regional la participación de Hidalgo pasó de 3.6% en 1993 a 3.4% en el 2003, según datos del Sistema de Información Municipal de INEGI quien nos reporta una tasa de crecimiento promedio anual de 1,75% para Hidalgo y de 5.10% para Querétaro en el periodo de 1993-2003. El por qué del bajo crecimiento en Hidalgo?.

Seguramente una de las causas ha sido el rezago tecnológico y la fragmentación de su aparato productivo. Apenas en el 2005 se aprobó la creación de un Centro de Investigación y Desarrollo para la Industria Metalmecánica y se promulgó la Ley Estatal de Ciencia y Tecnología. Mientras que entidades como en Querétaro, se ha impulsado la creación de un sistema estatal de innovación integrado por los centros de I&D como el Centro de Tecnología avanzada (CIATEQ), EL Centro de Ingeniería y Desarrollo Industrial (CIDESI), el Centro de Investigación y Desarrollo Tecnológico en Electroquímica (CIDETEQ) y ella Asociación Mexicana de Directivos de la Investigación Aplicada y Desarrollo Tecnológico A.C. (ADIAT). Además de que forma parte de uno de los sistemas regionales de innovación del Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) que es el Sistema Hidalgo conjuntamente con Aguascalientes, Guanajuato, y San Luis Potosí, el cual registra una alta frecuencia de colaboración entre instituciones académicas y las unidades económicas, pero es la segunda región más dinámica en cuanto a aportación en la metalmecánica.

Estas acciones que ha realizado el Estado de Hidalgo y las demás que se instrumenten, serán eficaces en la medida que impulsen la desfragmentación de los sectores productivos, fundamentalmente en las Pymes, las cuales deberán ser de base tecnológica, generadoras de sus propios cambios, lo que exige la construcción de una cultura de innovación, sustentada en una plataforma que le brinde a la administración local oportunidades, bajo una nueva dinámica para iniciar a sentar las bases para construir un desarrollo local-endógeno.

 

EL DESARROLLO LOCAL-ENDÓGENO: ASPECTOS TEÓRICOS

 

El cambio que se registra en las sociedad del orbe, no es un cambio unilateral, si no que se distingue por complejo y profundo, los organismos internacionales, las grandes empresas y los gobiernos de las naciones desarrolladas se inclinan por una reproducción de su predominante posición, seguir siendo los que concentren los beneficios del desarrollo económico.

 

La Reconfiguración del Estado-Nación

 

Las interpretaciones teóricas no se han hecho esperar, verbigracia, Edgar Moncayo (2002), considera que los aspectos territoriales y la geografía a económica se han ido convirtiendo en referentes fundamentales de los procesos socioeconómicos, tanto al interior de los países como en el exterior, lo que desemboca en la re-espacialización del acontecer socioeconómico y político. En lo internacional las presiones para una redistribución del poder hacia arriba, considerada como supranacionalización, lo que se traduce en una pérdida de soberanía, para el manejo de problemas, que requieren de una negociación y de nuevas formas de interacción.

Como es el caso del manejo de las variables macroeconómicas, el medio ambiente y la sustentabilidad, incluso la educación superior da la construcción de espacios universitarios internacionales inducidos, por la movilidad de estudiantes y de investigadores, así como de doble titulación que impacta en las estructuras normativas de legalización de títulos profesionales de carácter internacional, ya no se diga del narcotráfico, derechos humanos, terrorismo y migración.

Con el fenómeno de la supranacionalización, se desarrolla en paralelo, el vaciamiento de los estados hacia abajo, que se genera con las presiones de descentralización y de una demanda de mayor autonomía financiera y fiscal de las localidades.

Además de los procesos de descentralización de competencias políticas y administrativas para los gobiernos locales, en condiciones de mayor agudización de estos procesos, Moncayo llega a considerar la posibilidad, en casos extremos, de la sustitución de Estados-nación por Estados-región, los cuales se vincularían a nivel internacional. El hermanamiento de ciudades de diferentes naciones, representa su antecedente.

 

La dimensión ambiental en el desarrollo local

 

Cobra una dimensión de una gran relevancia las perspectivas ambientales en los nuevos procesos económicos, donde el concepto de desarrollo sostenible combina el mejoramiento cualitativo de los niveles de bienestar social, sobre todo en el largo plazo, con el manejo adecuado de los recursos biofísicos y geoquímicos del planeta.

Recordemos que México forma parte de los 14 países que integran el 70% de la biodiversidad del planeta, por lo que estos conceptos adquieren una gran relevancia. Al respecto Moncayo[6] cita a la CEPAL[7] cuando afirma que “el desarrollo sustentable conduce hacia un equilibrio dinámico entre todas la formas de capital o patrimonio que participan en el esfuerzo nacional y regional: humano, natural, físico, financiero, institucional y cultural.., exige esfuerzo sistémico, que abarca también la conducción de la política económica, la gestión de los recurso naturales, la innovación tecnológica, la participación de amplios estratos de la población, la educación. La consolidación de instituciones, la inversión y la Investigación.”

Tarea imprescindible de toda nación, es el uso racional y conservación de los recursos naturales con un enfoque de desarrollo sustentable, agregando la dimensión ecológica al carácter endógeno del desarrollo.

El propósito es la sobrevivencia de la comunidad que habita el territorio, surgiendo con ello el concepto de bioregional o eco-región, para planificar y administrar la protección y el aprovechamiento del capital natural y la biodiversidad. Según Boisier (2001)[8] no es la región en sí misma la sustentable, si no la forma de intervención en ella.

 

El concepto de desarrollo local-endógeno

 

Un territorio es considerado ya como una estructura activa —bien sea de desarrollo, estancamiento o de regresión-y no solamente como un espacio receptor de las actividades productivas. Según Veltz[9] (1999), los territorios no son campos de maniobras sino actores, lo que implica una revalorización de la territorialidad del desarrollo, en consecuencia la competitividad es cada vez más un asunto de orden regional, dado el sentido sistémico de las estructuras tecnoeconómicas territoriales, para determinar en qué se gestaron y desenvolvieron estos cuerpos teóricos, para lo cual se distinguen los niveles macro, meso, y micro del enfoque sistémico[10].

Condición fundamental para el surgimiento del paradigma del Desarrollo Local-Endógeno, como característica localizada de los procesos de acumulación, de innovación y de formación de capital social; o como lo expresa Vázquez Barquero (1999) un cambio social, cultural, económico y político que involucra a toda la población que en ella se localiza.

La otra vertiente que da respuesta del surgimiento del concepto de Desarrollo Local-Endógeno, se localiza en los procesos que aparecieron después de la crisis de los ochenta, al agotarse el modelo Keynesiano - Fordista y de una producción en masa estandarizada.

El esquema de producción flexible surge (a la par de los procesos de globalización) para atender la dinámica de los diversos segmentos de mercado, cada vez mas dinámicos, dado el acortamiento de la vida útil de los productos y la transformación de los mismos así como la agregación de los servicios inherentes a los productos, así como un incremento en los costos de investigación, desarrollo e innovación en los mismos productos, de tal suerte que cada generación de producto lleva implícito un nuevo conocimiento.

Por lo tanto, la globalización representa un fenómeno tecnocognitivo, que se manifiesta en una dicotomía espacial simultánea, por un lado las economías de escala que favorece a las fusiones, el gigantismo, la concentración y la homogenización, respaldan el gran tamaño y la concentración de territorial, apoyándose en el hecho de que una fracción importante del capital se está concentrando y centralizando a nivel de la economía internacional, de tal suerte que las localidades, las regiones y las naciones se están rediseñando de acuerdo a la economía global y a sus principales actores que son las empresas transnacionales.

Y por otra lado, está precisamente las economías de diferenciación que favorece a la pequeña escala, la producción flexible y en red, la localización múltiple y el anclaje territorial, con una estrategia de permanente innovación, con la necesidad de un aprendizaje colectivo para hacer frente a los constantes y vertiginosos cambios, Boisier (2005) lo confirma, al mencionar que en la sociedad del conocimiento, existen nuevas y complejas formas de articulaciones entre conocimiento y territorio, dando lugar al surgimiento de regiones cognitivas como los distritos industriales.

Por lo tanto el desarrollo endógeno puede ser entendido como una propiedad emergente de un sistema territorial. Todo proceso de desarrollo endógeno se vincula al desarrollo local, de una manera asimétrica: el desarrollo local es siempre un desarrollo endógeno, pero este último puede encontrarse en escalas supralocales, como la escala regional (Boisier 2002). En consecuencia la endogeneidad es un fenómeno que se presenta en cuatro planos: político, económico, cultural y científico y tecnológico.[11]

Cabe señalar que los nuevos patrones organizativos de la producción centrados en la cooperación territorial no fueron una respuesta deliberada ante la crisis de los ochenta, si no que se consolidaron a partir de numerosas experiencias locales que respondían a los patrones de especialización y la acumulación flexibles dando cuenta de localidades que ganaban posiciones ante la globalización.

De la identificación de los llamados distritos industriales (S. Brusco 1982) con el desarrollo local, surge la necesidad del concepto de desarrollo económico local, que según Buarque (1999)[12] se entiende como un “...proceso endógeno registrado en pequeñas unidades territoriales y asentamientos humanos, capaz de promover el dinamismo económico y la mejoría en la calidad de vida de la población. A pesar de constituir un movimiento de fuerte contenido interno, el desarrollo local está inserto en una realidad más amplia y compleja con la cual interactúa y de la cual recibe influencias y presiones positivas y negativas. El concepto de desarrollo local puede ser aplicado a diferentes cortes territoriales y asentamientos humanos de pequeña escala, desde la comunidad (...) al Municipio e incluso a micro regiones de tamaño reducido. El desarrollo Municipal es por lo tanto un caso particular de desarrollo local con una amplitud espacial delimitada por el corte administrativo del municipio...”

El desarrollo económico local adquiere relevancia por ser la oportunidad espacial donde se puede revalorar los elementos económicos básicos, trabajo, capital, recursos naturales y conocimiento, si bien es cierto que ninguna nación puede ser competitiva en todo, también es cierto que en la medida que una nación haga competitiva a sus localidades, será competitiva a nivel nacional. El conjunto de recursos humanos y materiales de una nación son limitados, el ideal es que estos recursos se apliquen a los usos más productivos posibles.

 

Crecimiento y Desarrollo local -endógeno

 

La principal meta económica de una localidad y de un país es producir un alto y creciente nivel de vida para sus ciudadanos, ya que una economía no puede ser competitiva cuando sus costos unitarios de mano de obra son bajos, la pobreza no genera riqueza. El conocimiento, los procesos de innovación y la productividad[13] son los principales determinantes a la larga, del nivel de vida de una nación porque es la causa radical del Producto Interno Bruto per-cápita.

El crecimiento sostenido de la productividad requiere que la economía se perfeccione continuamente, lo que representa que puede competir en mercados nuevos y refinados, por lo que la mano de obra barata y un tipo de cambio favorable no son ya definiciones de competitividad. El objetivo es lograr la productividad y por ende la competitividad con salarios altos y vender nuestros productos con un alto contenido de conocimiento a altos precios en los mercados internacionales.

Si la productividad de una economía surge del centro de las unidades productoras, también la innovación y la adición de conocimientos a los productos surge del proceso interno de las empresas, y éstas se ubican en un espacio-territorio específico con una dimensión administrativa especifica.

De donde emanan las políticas y las regulaciones y donde se localizan los recursos humanos que participan en los procesos, con ello nos referimos a una localidad. De acuerdo a Boisier (2005, página 64), en el desarrollo local se observan tres enfoques complementarios: el desarrollo local como una matriz de estructuras industriales, el desarrollo local como un proceso endógeno de cambio estructural y el desarrollo local como empoderamiento de la sociedad local.

El primero, el desarrollo Local como una matriz de estructuras industriales, se refiere a los conocidos distritos industriales, sobre todo del noreste italiano y difundido por toda Europa[14] al que se sumaron las experiencias estadounidenses del valle del silicio y la ruta 128. Junto al Distrito Industrial está el concepto de Clusters o bien conglomerados. Michael Porter (1991) los definió como concentraciones geográficas de empresas e instituciones interconectadas en un campo o sector específico, aunque es bien cierto que estos clusters no tienen límites geográficos definidos en un sentido político.

Así como también se refiere a los medios innovadores (Melieux innovater) que inspiró buena parte de las estrategias territoriales de acumulación flexible en el ámbito europeo. El concepto de medio innovador fue generado por el grupo GREMI (Groupe de Recherche Européen sur les Milieux Innovateurs), considera el medio innovador como un elemento que propicia el esfuerzo colectivo en el manejo de la información para la construcción del conocimiento innovador, a través de una interdependencia funcional de los agentes económicos y sociales de una localidad de acuerdo a acciones de investigación, transmisión, selección y control de la información. Según Vázquez Barquero (1999)[15] este concepto de medio innovador implica un territorio sin fronteras, pero representa una unidad donde los agentes económicos, sociales y políticos, producen intercambios de bienes, servicios y comunicaciones, formando par ello redes, mediante un amplio proceso de vinculación.

Estos conceptos, aun con sus matices y particularidades de origen, destacan la convivencia retroalimentadora de la cooperación y la interdependencia con la competencia, así como la conformación de redes de instancias públicas y privadas.

En cuanto al desarrollo local como un proceso endógeno de cambio estructural, el concepto se refiere a la complementariedad del desarrollo y del crecimiento económico, que aunque no son lo mismo son procesos que se complementan, puede haber crecimiento sin desarrollo pero no desarrollo sin crecimiento, este último representa el carácter endógeno en la medida que se involucra a los agentes económicos, políticos y sociales de una localidad, en tanto que el crecimiento representa la condición exógena del proceso económico, en condiciones de la globalización, dado que es la toma de decisiones adoptada en su gran mayoría por agentes que no forman parte de la localidad.

Podemos entender que desarrollo endógeno es la habilidad para innovar a nivel local con una amplia participación social, si bien es cierta la complejidad de los procesos de cambio territorial, no dejan de existir los planos: económico, político, científico y tecnológico, y el cultural en que se manifiesta la endogeneidad[16].

El tercer y último enfoque nos conduce al desarrollo local como un empoderamiento de la sociedad local, lo que significa que las propias sociedades locales asuman competencias que los capaciten para intervenir en sus propios procesos de cambio social, tanto en el crecimiento como en el desarrollo económico.

La globalización en tanto proceso de internacionalización, busca formar un soio espacio de mercado, con segmentos específicos de comportamientos autónomos, a la par se han generado múltiples territorios de producción con fuerzas que empujan la diseminación territorial de segmentos de variadas cadenas de valor, si bien es cierto que la globalización estimula los procesos de crecimiento local, también es cierto que no estimula el desarrollo local.

Por lo que le corresponde a las localidades, para poder hacer frente con éxito a la hipercompetitividad global, los territorios necesitan cada vez mas políticas que ayuden a hacer de su economía una arquitectura capaz de explotar las capacidades endógenas y hacer de su entorno, un entorno competitivo económica y tecnológicamente, pero socialmente equitativo.

Es ya preocupación generalizada en las naciones subdesarrolladas, por abordar el problema de desarrollo desde una perspectiva endógena, este proceso representa la recofinguración horizontal con base a demandas de descentralización.

Falta mucho, pero los procesos deberán de orientarse hacia la concertación entre actores políticos, sociales y privados en los escenarios locales (municipales), como lo expresa, Ivan Finot (2005), que aborda los aspectos económicos desde la perspectiva de la descentralización, con el objetivo de proveer de bienes públicos en diferentes niveles territoriales, para que las colectividades de las localidades cuenten con la autonomía y los recursos suficientes.

De tal suerte que el desarrollo local surja como un modelo estratégico (Adriana Rofman, 2002) para hacer frente a los diversos problemas que la inserción en los mercados globales representa.

 

Las Políticas del desarrollo local

 

Las políticas consideradas como los lineamientos orientadores expresadas en los programas de gobierno y en las directrices de organismos públicos y privados, encuentran su convergencia tanto en las leyes y reglamentos como en las acciones, que de mutuo propio realizan los agentes económicos y sociales. Un país no puede impulsar su economía a mejores estadios de competitividad sin una política industrial (Joseph Stiglitz, 2Q05), pero las políticas industriales (y de hecho las políticas económicas, a excepción de la monetarista) debieran diseñarse y aplicarse a nivel nacional como a nivel estatal, regional y local, con el propósito de identificar y desarrollar las ventajas comparativas dinámicas.

Las políticas no deben quedar reducidas a buscar empresas ganadoras para los mercados globales, sino coordinar inversiones en infraestructura y en educación, pero sobre todo poner a la gente (de la propia localidad) como tarea prioritaria, no debe estar centrada sólo en el control de la inflación sino en impulsar el crecimiento y el empleo (son los verdaderos problemas), mediante la ampliación de alternativas de créditos accesibles entre otros.

De hecho las políticas de desarrollo local deben derivarse (Francisco Alburquerque, 1998) de las estrategias establecidas en cada una de las diferentes localidades, sin dejar de tener congruencia con las políticas de los otros niveles de gobierno. La caracterización de una política industrial local es la de centrar su atención en las pequeñas y medianas empresas (Pymes) y en la creación de empresas innovadoras, esto obedece al que las (Pymes) son la parte mayoritaria y más vulnerable, pero además son las de mayor difusión del crecimiento y del empleo en la gran diversidad de regiones. El propósito de las políticas de desarrollo local, es el de ser una palanca de dicho proceso fomentando nuevas actividades, productivas y empresariales, desde un esquema de desarrollo endógeno productivo, con equidad social y sustentabilidad ambiental. Alburquerque (1998, p. 95) los resume así “mediante este tipo de políticas (locales) se contempla el avance económico como un proceso en el que no están ausentes ni el medio ambiente ni los actores sociales y su movilización en el territorio, en sus consensos, disensos y conflictos

La equidad en la distribución de los frutos del desarrollo y la protección del medio ambiente son elementos fundamentales, conjuntamente con los de productividad, competitividad y desarrollo tecnológico (con base a una cultura de innovación) que recurrentemente se encuentra en los expertos del desarrollo local-endógeno.

Para Vázquez Barquero (2000) las políticas de desarrollo local suponen un paso adelante en la conceptualización de las políticas de desarrollo económico, más ajustado a las transformaciones del proceso de acumulación de capital y de la regulación de las economías locales, considerando incluso tos riesgos que ello implica.

Si la productividad y la competitividad son metas que orientan el proceso del cambio estructural en las localidades, éstas se pueden lograr a través de dos estrategias. Una de ellas, es la estrategia de cambio radical que supone un salto tecnológico, así como en la producción de nuevos bienes, y en el centro de gravedad del sistema productivo, el riesgo es que genera impactos negativos, tanto en el corto como en el largo plazo, en el empleo, los sistemas de organización de la producción, el medioambiente y la cultura local.

La otra estrategia es la de pequeños pasos que combina acciones, utilizando ¡os conocimientos prácticos y la cultura tecnológica existente en la localidad, si bien es cierto que impulsa el cambio estructural a partir de tejido productivo ya existente, combinando la introducción de innovaciones con el mantenimiento del empleo, procurando que las transformaciones de forma sean lideradas por la sociedad local.

Los riesgos que genera son de que la economía local sea una economía asistida (subsidiada) por el contundente apoyo que necesita del sector público. Amen a lo anterior están las limitaciones de la política local (Vázquez Barquero 2000), tales como la inexistencia de un marco legal adecuado; autonomía reducida de la acción local; insuficiencia de recursos humanos adecuados para la gestión local; falta de masa crítica en las unidades territoriales; coordinación insuficiente entre los actores; y el reparto del poder entre los niveles administrativos.

Sin lugar a dudas que la gran diversidad de condiciones de los países y de las subregiones o localidades, matizan estas limitaciones, por ejemplo en México existen recursos institucionales que tienden a fortalecer a los gobiernos locales, sin embargo no se ha realizado una labor intensa en ese rubro prevaleciendo rezagos profundos.

 

LA COMPETITIVIDAD Y SUS INSTRUMENTOS DE POLÍTICA

 

En los últimos párrafos hemos observado la importancia de la competitividad en el desarrollo local, y la trascendencia de las políticas como instrumentos de implementación operativa; sin embargo, la inoperatividad de algunas políticas no radica necesariamente en la implementación, si no que se diseñan pero no se aplican (Peres Wilson 1994, p. 5).

Las que se implementan no se les evalúa adecuadamente, acción que debiera de considerar los impactos en áreas fundamentales como son la producción, el empleo y el crecimiento, la evaluación de las políticas es a través de los programas sin que ello signifique el nivel de beneficios logrados, generalmente y sobre todo en nuestra realidad mexicana los cambios de política no obedecen como resultado de una evaluación, si no que se cambian o diseñan nuevas cuando existe un cambio de gobierno, a excepción del modelo económico instrumentado desde 1982, que con sus matices son semejantes en las posteriores administraciones federales hasta el actual periodo que culmina en el 2006, dependiendo de quien llegue a la presidencia podremos decir si el modelo continúa o no, o bien cuales serían las adecuaciones a las políticas económicas.

Lo que se hace necesario es el diseño e instrumentación de las políticas a largo plazo para la competitividad, que según Wilson Peres (1994, p. 7) parafraseando a la CEPAL (Comisión Económica para América Latina), las políticas para la competitividad deberían de contemplar tres aspectos fundamentales como la difusión de la tecnología, desarrollo de recursos humanos y promoción de exportaciones. La difusión de la tecnología cobra especial relevancia ante la poca tecnología que se genera en las economías subdesarrolladas, se integra con cinco propuestas básicas: misiones tecnológicas de empresarios y trabajadores, mejorar los sistemas y las redes de información, financiamiento a los esfuerzos tecnológicos en las empresas, difusión de las experiencias institucionales exitosas y fomentar las alianzas estratégicas.

Por ejemplo, el impulso a la industria metal mecánica y de bienes de capital nacional, debe de considerarse en paralelo la incorporación de tecnologías que generan y utilizan los países desarrollados, el conocimiento de mejores prácticas a las que se vienen aplicando en las empresas nacionales, representa un procedimiento eficiente de difusión de conocimiento y de aprendizaje tecnológico, siendo éste un fenómeno ubícuo (Lara Rivero & Diaz Berrio 2003).

Es decir, que el aprendizaje tecnológico ocurre tanto en los laboratorios formales de investigación como en el puesto de trabajo en que se encuentran los trabajadores directos, identificándose como fuente de cambio tecnológico el carácter endógeno al proceso laboral. Mediante las misiones tecnológicas de empresarios y obreros se lograría ese aprendizaje de Know How equivalente al conocimiento tácito. Esto es, obtener y transmitir una visión del proceso de búsqueda de la eficiencia desde diferentes ángulos de opinión y cambiar la percepción laboral de que la eficiencia y la competitividad sólo benefician a ios empresarios. Para desarrollar las redes y sistemas de información la propuesta de la CEPAL (1994, p. 8) resulta muy congruente dado que es aprovechar la infraestructura que representan las cámaras empresariales para desarrollar las funciones de información, capacitación y difusión de la tecnología.

Dentro de las líneas de acción de difusión de tecnologías está el buscar y crear los mecanismos de financiamiento, a través de fondos especializados, lograr el mejor aprovechamiento de los estímulos fiscales que otorga el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (CONACYT) para la investigación y el desarrollo tecnológico que son créditos fiscales hasta por 30% de la inversión y gastos realizados en proyectos de investigación y desarrollo tecnológico para el desarrollo de nuevos productos, procesos o materiales. Sin dejar de buscar que la banca establecida en el país vea a las actividades tecnológicas sujetas de crédito. De igual forma realizar una amplia difusión de tos casos de éxito, mediante redes intra-regionales e intermunicipales, procurando un impacto significativo en el crecimiento económico. Así mismo fomentar la construcción de redes empresariales y alianzas estratégicas, fundamentalmente entre las pequeñas y medianas empresas (pymes), para lograr ventajas en negociación y difusión de desarrollos tecnológicos y creación de espacios de aprendizaje.

En relación a las líneas de acción en desarrollo de los recursos humanos, la CEPAL (1994) tiene contemplados tres aspectos básicos: impulso a la demanda empresarial (pequeñas y medianas), mejorar y focalizar la oferta de servicios de capacitación y elevar el nivel de educación de la mano de obra ocupada.

Los recursos humanos como factor de la producción son fundamentales, dado que son fuerza de trabajo y una parte importante del capital intelectual por la capacidad natural de aprender y desarrollar sus habilidades, un buen número de grandes empresas mexicanas los ubican como un recurso estratégico en su procesos de innovación. Claro esto no sucede generalmente con las pequeñas y medianas (pymes) donde el empresario ve la capacitación como un desperdicio de dinero y de tiempo, y no se preocupa por ampliar los conocimientos de su personal. Habrán de diseñarse y operarse estrategias como la facilitación de fondos para la capacitación y desarrollo de habilidades, habrá de comprender el pequeño y mediano empresario, que una de las formas más seguras de fortalecer sus fuerzas competitivas, es desarrollar las capacidades de su personal, para ello es necesario el diseño de programas de sensibilización, comprender que la capacitación no es meramente cumplir un requisito oficial, sino la oportunidad de ser más productivos, así como para aprovechar los recursos institucionales que ya existen, como el programa de oferta educativa por competencias de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social y los programas del Consejo de Normalización y Certificación de Competencia Laboral (CONOCER) para certificar competencias laborales. Cabe señalar que no siempre se cuenta con la predisposición y en su momento la disponibilidad del personal.

Es por todos conocida la existencia de numerosas empresas capacitadoras, generalmente con cursos onerosos y no todos útiles, por ello es imprescindible que se desarrollen mecanismos para que la oferta pública y privada de capacitación cumpla con las expectativas del desarrollo de fuerzas competitivas, a precios accesibles a las empresas sobre todo a las pequeñas y medianas empresas.

Finalmente está el rubro de elevar el nivel de educación de la mano de obra ocupada, para tal efecto es importante considerar el paradigma llamado de aprendizaje para toda la vida, lo que significa que la necesidad de aprender termina cuando el trabajo comienza.

Según Arturo Aguilar (2004, p. 46), citando a la OCDE, la educación formal y el entrenamiento contribuyen al aprendizaje, así como el aprendizaje no formal e informal ocurren en el hogar, en el lugar del trabajo, la comunidad y sociedad en general. Este paradigma de aprendizaje de por vida garantiza que las habilidades y competencias del individuo no sólo se mantengan, sino que mejoren a la par que los requerimientos del trabajo y de la tecnología. El aprendizaje en los centros laborales dan como resultado aumentos en la productividad agregada y el ingreso, incluso impactando, como un factor de equidad, en la sociedad de la localidad donde se localice la empresa.

Hasta aquí hemos visto lo referente a los conceptos, teorías y políticas básicas del desarrollo local-endógeno. Björn Hettne (2002, p. 955) menciona que el aumento de la competencia y de la incertidumbre en los mercados ha impulsado a las instituciones y organizaciones a cooperar entre sí para reducir los riesgos y las amenazas y aprovechar las oportunidades; el papel de las llamadas agencias de desarrollo local se apoyan en los diversos esquemas de asociacionismo configurando redes de empresas y de organizaciones en espacios territoriales específicos. En consecuencia la estrategia de desarrollo local es una respuesta a los desafíos que presentan la reestructuración productiva y la globalización, mediante la construcción de zonas de concentración económica competitivas. Iván Silva, 2005 propone un modelo de zona denominado “Aglomeraciones productivas y desarrollo local”, parte de la premisa de la importancia de diseñar instrumentos y políticas públicas de gestión orientadas, como ya se ha mencionado, al aprovechamiento de los recursos existentes en un plano territorial. El propósito es impulsar nuevas formas y estrategias de desarrollo, basado en las potencialidades endógenas de un territorio específico, debiendo ser congruente sus acciones, con el desarrollo nacional.

La construcción de este modelo de aglomeraciones productivas se inicia con la integración de sistemas locales de empresas, generando lo que el autor llama ventajas competitivas avanzadas, refiriéndose al conocimiento y a la innovación, sobretodo en las pequeñas y medianas empresas concentradas en un territorio.

Los elementos que configuran este modelo son: las redes empresariales, el enfoque sistémico (considerando los niveles micro y meso económico) y las políticas locales y el nuevo rol que deben desempeñar los gobiernos locales, como el de ser un creador del entorno favorable para el desarrollo local, un nuevo liderazgo social y político, así como el papel de un articulador público-privado y de desarrollo de la capacidad asociativa, y la promoción y fomento económico impulsando el sano desenvolvimiento de los planos meso económico y macroeconómico.

Pese a que está muy claro que en la actualidad de la competencia de empresa contra empresa, se pasó a la competencia entre regiones subnacionales y localidades contra localidades y regiones, todavía hay resistencia a la construcción de espacios o zonas de aglomeración competitivas.

 

INSTRUMENTOS DEL DESARROLLO LOCAL-ENDÓGENO

 

La construcción de un modelo de desarrollo local endógeno requiere de instrumentos para su implementación, cuyo diseño y aplicación no obedece a un solo sector o especialista, tendrá que considerar obligadamente una participación multidisciplinaria, multiorganizacional, multiinstitucional y multifuncional, como mecanismo para asegurar una amplia participación social, Aquí se presentarán sólo algunos instrumentos básicos para implementar un modelo, teniendo como referencia básica a Iván Silva (2005), pero que obviamente se adecuaría a cada región en especifico y sobretodo a las negociaciones a las que se llegaría con los organismos locales participantes.

Los instrumentos son: los Recursos institucionales Pymes (Secretaria de Economía) e (INAFED); La Gerencia Publica Municipal; la vinculación; y la gestión del conocimiento empresarial.

 

1) Los Recursos Institucionales

 

La estructura gubernamental en México, cuya existencia no garantiza mucho, cuenta con elementos de apoyo a las pequeñas y medianas empresas que representan el 99.7%[17] del aparato productivo industrial, así como también cuenta con el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED) (SEGOB 2005)[18], responsable de programas específicos para el desarrollo local. El acceso a estos programas es vía electrónica, al respecto habrá que mencionar que la cultura informática no se aplica en los municipios más apartados.

 

2) Programas de Apoyo a las pequeñas y medianas empresas

 

En primer término hablaremos de los apoyos a las Pymes, para ello la Comisión Intersecretarial de Política Industrial (CIPI)[19], es el medio de coordinación, procurando evitar duplicidad de acciones, estableciendo para ello las bases para aprovechar la complementariedad de los esfuerzos entre las instituciones para la prestación de 131 programas de apoyo distribuidos de la forma siguiente: Secretaría de Economía con 43, Secretaría de Hacienda y Crédito Público con 18, Secretaría de la Función Pública con 3, Secretaría del Trabajo y Previsión Social con 6, Secretaría de Desarrollo Social con 9, Semarnat con 12, Sagarpa con 7, Turismo con 7, SEP con 5, Nafinsa con 9, Bancomext 9, y CONACYT 3.

Es de todos conocido que contamos a nivel federal con una Subsecretaría de pequeña y mediana empresa, responsable de promover el desarrollo de ese conjunto empresarial, para ello cuenta con el programa de Contacto Pyme que se integra con los subprogramas Capacitación e Innovación Tecnológica, Desarrollo de Oportunidades, Apoyo a la exportación, Promoción y la Comisión Federal de Mejora Regulatoria.

En el rubro de capacitación e innovación tecnológica, están las guías empresariales, foros tecnológicos, calidad, autodiagnóstico, Benchmarking, Programa de capacitación y modernización para el comercio detallista (PROMODE), Capacitación artesanal (PROADA), Fondo de Apoyo para la Micro, Pequeña y Mediana Empresa (FAMPYME), Comité Nacional de productividad e innovación Tecnológica (COMPITE), El Centro Regional para la Competitividad Empresarial (Crece), Premio Nacional de Tecnología y el Premio Nacional de Calidad.

En materia de Desarrollo de Oportunidades, se tienen ios programas de agrupamientos empresariales, empresas integradoras, desarrollo de proveedores y distribuidores, cadenas productivas y parques industriales.

En cuanto a información está el padrón empresarial SIEM, Centros de Vinculación Empresarial y Guías para iniciar y operar un negocio.

En relación a la Exportación se cuenta con orientación al exportador, Comisión Mixta para el Fomento de las Exportaciones (COMPEX), Misiones Comerciales y Foros Internacionales, Pymexporta, y Premio Nacional de Exportación. En relación a Promoción se tiene Financiamiento integrado por: el Financiamiento de las Micro, Pequeñas y Medianas Empresas (FOAFI), el Fondo de Fomento a la integración de las cadenas productivas (FIDECAP) y el FAMPYME mismo que ya se mencionó. Finalmente esta COFEMER que es la Comisión Federal de Mejora regulatoria, órgano descentralizado de la Secretaría de Economía que coordina el programa de mejora regulatoria federal.

Esta infraestructura de servicios de apoyo no fácilmente llega a las localidades donde más se necesitan, además de que se requiere de toda una cultura de apoyo y gestión para que las pequeñas y medianas empresas conozcan toda esta infraestructura y busquen la mejor forma de su aprovechamiento, Es cerrar la brecha entre sector público y pequeños y medianos empresarios, la estrategia podría ser que los municipios fueran instancia de promoción de esta cultura, y que no sólo se quede a nivel estatal el conocimiento e instrumentación de esta infraestructura.

 

3) Federalismo

 

En cuanto al apoyo específico al desarrollo local existen institucionalmente hablando dos organismos, una es la Comisión de Federalismo de la Cámara de Diputados, y el otro es el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal.

La Comisión de Federalismo de la Cámara de Diputados surge por acuerdo parlamentario del 4 de Septiembre de 1997, esta comisión por su naturaleza de comisión integradora y globalizadora abarca al estado en cuatro dimensiones, la primera es la Dimensión Territorial en tanto se refiere a la división en estados, municipios y comunidades, la segunda es la dimensión política, a través de la cual se contempla la distribución de competencias entre Federación, estados y municipios; la tercera es la dimensión del equilibrio entre poderes que implica la relación entre el Legislativo, el ejecutivo y el Judicial y finalmente la dimensión Administrativa que se refiere a la distribución de funciones entre las secretarías de Estado.

La misión, visión y objetivos de esta comisión convergen básicamente en la búsqueda de mayor independencia jurídica, administrativa y hacendaria, a efecto de consolidar los ámbitos municipales desarrollando las capacidades de los ayuntamientos y mejorando las condiciones de operación de los gobiernos subnacionales y fundamentalmente desarrollar mecanismos de una amplia participación social.[20]

Por otra parte está el Instituto Nacional para el Federalismo y el Desarrollo Municipal (INAFED) dependiente de la Secretaría de Gobernación cuyo propósito es el de coadyuvar por un federalismo subsidiario, solidario y corresponsable a través del fortalecimiento de los gobiernos locales, profesionalizando su función pública e impulsando la participación ciudadana.

Para el desarrollo local cuenta con 9 programas específicos: descentralización estratégica para el desarrollo de lo local: Agenda desde lo local; Desarrollo e implementación de Sistemas Estatales de Profesionalización; Desarrollo e implementación de Sistemas Municipales de Profesionalización; Hospedaje y Diseño gratuitos de Sitios Web para Gobiernos Municipales; Formación de Autoridades Locales Electas; Capacitación para Autoridades y Funcionarios Municipales; Cooperación Internacional para el Desarrollo Local; Acreditación y Certificación de Funcionarios Públicos Municipales; y Capacitación para el Desarrollo Jurídico Municipal.

De estos programas, del que nos ocuparemos es el primero, referente a la “Descentralización Estratégica para el Desarrollo de lo Local: Agenda desde lo Local”, mismo que a partir de Febrero del 2004, se ha venido aplicando en por lo menos 500 municipios en 10 entidades federativas. Su finalidad es promover el Desarrollo Integral de los Municipios, teniendo como instrumento principal un autodiagnóstico que permita identificar áreas de oportunidad y las potencialidades con las que cuenta el Gobierno Municipal, con base a ello las acciones de los tres niveles de gobierno serán de acuerdo a los problemas detectados desde el centro de la propia endogeneidad municipal, para que la descentralización de recursos obedezca al criterio local. De hecho este programa se erige como un instrumento modelo para la planeación aplicación, evolución y control del desarrollo municipal.

Dentro de este programa se encuentran los servicios de consultoría y de información. Los primeros se integran con 9 tipos de servicios, uno de ellos es Mecanismos y sistemas de participación ciudadana; así como Descentralización de la Administración Pública Federal; el Desarrollo institucional para los Municipios Rurales; Asistencia Técnica para el Desarrollo Local; Desarrollo Regional e intermunicipalidad; Reglamentación y Orden Jurídico Local; Establecimiento del Servicio Profesional de carrera en los Gobiernos locales; Planeación Estratégica Local; y Estrategias y Herramientas de Comunicación Social.

En los servicios de información encontramos 15 rubros: el Sistema Nacional de Información Municipal; La Enciclopedia de los Municipios de México; Finanzas Públicas Locales y Federalismo Hacendario; Información y Análisis sobre Legislación y Reglamentación Local; Banco de Información Internacional para el Desarrollo Local; Manuales para la Capacitación y Profesionalización de la Administración Pública Federal; Eventos Federalistas y Municipalistas en México y el Mundo; Tecnologías de la Información para Gobiernos Locales; Publicaciones, Noticias y análisis sobre temas federalistas y Municipalistas; Evaluación de los avances del Federalismo para el Desarrollo Local; Portal Bibliotecario; Boletín Informativo del INAFED; Información de programas Federales; Portal de Referencia de Estados y Municipios: e-local y finalmente el Fondo Segob-CONACYT de Investigación y Desarrollo.

La Agenda desde lo Local surge como un programa del INAFED para impulsar el desarrollo integral de los municipios con condiciones de equidad, desde esta perspectiva se identifica con los concepto de desarrollo local-endógeno, en lo que a la administración pública se refiere, es una guía metodológica para lograr un diagnóstico de las condiciones de desarrollo que se presentan en los municipios y sus gobiernos con el propósito de identificar áreas de oportunidad y estar en posibilidades tanto de diseñar las estrategias adecuadas de promoción del desarrollo, utilizando de una mejor forma los programas y recursos de los tres órdenes de gobierno.

Esta metodología[21] se integra con un sistema de 39 indicadores y 233 parámetros de medición, que considera evidencia específica para su acreditación, en un esquema de cuatro categorías: Desarrollo Institucional para un buen gobierno, Desarrollo Económico Sostenible, Desarrollo Social Incluyente y Desarrollo Ambiental Sustentable. Se utiliza una métrica en tres niveles clasificados en orfen ascendente por los colores rojo, amarillo y verde, siendo este último el que representa la condición mínima suficiente.

En el caso de presentar el nivel rojo, el municipio deberá tomar una decisión estratégica seleccionando por los menos tres áreas de mejora, planteándose como objetivo lograr avances específicos suficientes, en un plazo perentorio y logre pasar al siguiente nivel inmediato, es decir de rojo a amarillo y de amarillo a verde[22].

Los indicadores para el diagnóstico que corresponden a la primera categoría denominada Desarrollo Institucional para un Buen Gobierno son 12: Municipio Administrado con Responsabilidad y calidad; Municipio Asociado y Vinculado; Municipio con sistema profesional de servidores públicos; Municipio participativo; Municipio Fiscalmente Responsable, Municipio Líder en protección Civil y promotor de la cultura de Protección civil; Municipio Tecnificado con Internet; Municipio Jurídicamente Ordenado; Municipio con Vigencia del Estado de Derecho; Municipio Transparente; Municipio con Finanzas Sanas; y Municipio Seguro.

Para la categoría de Desarrollo Económico Sostenible se contemplan 8 indicadores: Municipio Innovador de alternativas Económicas; Municipio Promotor de las vocaciones productivas; Municipio Responsable de Promover el Abasto de Artículos Básicos; Municipio Promotor de la capacitación para el empleo local; Municipio Promotor del Turismo; Municipio comunicado interna y externamente; Municipio promotor del sector agropecuario; Municipio Promotor de la Industria, el comercio y los servicios.

En la tercera categoría del Desarrollo Social Incluyente se integran 11 indicadores: Municipio prestador de Servicios Públicos; Municipio Promotor del Deporte y la Recreación; Municipio Étnica y Socialmente incluyente; Municipio Promotor de la equidad de género; Municipio responsable de la Población socialmente en riesgo; Municipio saludable; Municipio Promotor de la calidad educativa a nivel básico; Municipio con vivienda digna; Municipio Formador de ciudadanía; Municipio promotor de la cultura y el patrimonio arqueológico, Histórico y Paleontológico; y Municipio Responsable de Combate a la Pobreza.

En la cuarta categoría denominada Desarrollo Ambiental Sustentable se contemplan 8 indicadores: Municipio Promotor del cuidado del aire; Municipio Limpio y Responsable de su basura y otros residuos; Municipio Promotor del Cuidado de su Imagen; Municipio Promotor de sus recursos Naturales; Municipio Promotor del Territorio Ordenado; Municipio Promotor del Cuidado del Agua; Municipio promotor del cuidado del suelo; y Municipio Promotor de la educación Ambiental.

Esta infraestructura Institucional, denota un gran avance para impulsar ei desarrollo local-endógeno, El por que no se han implementado estos programas?, la respuesta se puede encontrar en buena medida en la promoción que las instancias Federales y Estatales realicen, verbigracia de 29 comisiones que prevén las leyes y códigos municipales de los estados, el promedio que se han instalado es de 5.6 en 31 entidades, la que más ha instalado es el Estado de México con 12, en tanto que Hidalgo ha instalado 7, si bien es cierto que la instalación de estas comisiones no es un indicador de avance en materia de desarrollo local-endógeno, también es cierto que nos refleja el acercamiento a los programas de desarrollo local. INAFED[23]

Otro elemento a considerar para dar respuesta a la pregunta, es qué materia de política económica, no la escrita, si no la que se aplica, dado que cuando se habla de agrupamientos productivos es hablar de encadenamientos de las pequeñas y medianas hacia las grandes empresas transnacionales, bajo el concepto de desarrollo de modelos de redes de innovación tecnológica entre pequeñas y grandes empresas de sectores estratégicos, estos últimos son estratégicos para quien, para la economía nacional o para los países industrializados?, en este caso para las grandes empresas estadounidenses. Aquí cabría lo que menciona Stiglitz[24] de la necesidad de crear un impuesto al oligopolio, esto significaría, por un lado fortalecer los ingresos fiscales de Gobierno Federal y por otro evitar pagar precios altos monopólicos.

Así mismo, al insertarse las pequeñas y medianas empresas a la lógica de la gran empresa, el proceso tecnológico sería a nivel de usuario, sin garantía de que existiera una aprendizaje en los recursos humanos de las pequeñas y medianas empresas. Recordemos que si algo protegen las grandes empresas es su desarrollo tecnológico, en consecuencia ese no sería la ruta a seguir.

Habrá que intensificar la formación de recursos humanos con un sentido local, crear en los organismos empresariales la necesidad de construir aglomeraciones desde una lógica territorial-local.

 

LA GERENCIA PIJBLICA MUNICIPAL

 

Esta resulta un modelo novedoso y poco comprensible en la realidad mexicana, sin embargo, para lograr una economía en perfeccionamiento requiere entre otros muchos aspectos, instancias públicas con nuevas prácticas y funciones; para Enrique Cabrero (2000, p. 8), en la actualidad los municipios se han convertido en los laboratorios donde se está dando génesis al nuevo modelo de desarrollo económico, ese —dice Cabrero.“..que pretende generar beneficios en la ciudadanía, en las familias y en las comunidades..

El modelo de Gerencia Publica Municipal de Cabrero[25] en buena parte lo deriva del Public Management (Barry Bozeman 1993)[26], que es un nuevo paradigma de la administración pública, como respuesta a las recurrentes crisis de administración de las instancias gubernamentales, en los ámbitos de eficacia, eficiencia y legitimidad.

Considerando los criterios de Eficiencia, Eficacia y Legitimidad como elementos fundamentales del modelo, se incluye como instrumento fundamental, sobre todo porque el medio ambiente es altamente cambiante, pero sólo revisando constantemente los hechos y las tendencias, es como se puede llegar a la respuesta de ¿qué es lo más probable que suceda?, es decir que surge como una necesidad básica, la de conocer los cambios estructurales en los mercados, los valores, la ciencia y la tecnología, entre otros, que ya sucedieron; pero todavía no han producido todo su impacto.

Bajo esta perspectiva, realizar un análisis tanto de competencias centrales de la administración local para saber donde existe la necesidad de mejor o actualizar fuerzas existentes, para llegar a la congruencia de fortalezas y debilidades internas con los cambios ocurridos, pudiéndolos aplicar al sector público, para convertir lo inesperado en una ventaja y la incertidumbre en una oportunidad (Peter Drucker 1996)

Por lo tanto la planeación estratégica se aleja de la planeación tradicional dotando de flexibilidad a la organización municipal, para que pueda cumplir con sus compromisos electorales, es decir, convertir los retos en el propósito y razón de ser de los gobiernos municipales; el modelo que hoy nos ocupa (Cabrero 2000) integra un Sistema de Control de Gestión, mismo que contempla cuatro subsistemas: de Control Presupuestal, de Control Programático, de Control del Desempeño gubernamental y el de evaluación de impactos de programas y políticas municipales.

Ahora bien, también tenemos una vertiente integrada con la Misión, que corresponde al proyecto de gobierno; los objetivos gerenciales; la líneas de acción de gobierno; los Programas gubernamentales y el presupuesto. La segunda vertiente se compone con el sistema de Control de Gestión, para lograr los resultados esperados en materia de eficiencia, eficacia y legitimidad proyectados.

Considerando que por estrategia entendemos un sistema inteligente de toma de decisiones, luego entonces la Planeación estratégica exige la aplicación de una metodología de diagnóstico en su ámbito interno como externo. La importancia de un diagnóstico estratégico externo, consiste en la complejidad que éste representa para la administración pública municipal, dado que la toma de decisiones deberá de tomar en cuenta no sólo las variables endógenas sino lo que está sucediendo en su entorno, verbigracia, los altos niveles de dependencia en materia hacendaria, entre otros aspectos, que el municipio tiene, lo hace mucho más vulnerable a las variables externas.

 

El Diagnóstico Estratégico

 

El diagnóstico estratégico externo tiene el propósito de evaluar la información que le permita detectar las amenazas más importantes y las oportunidades más evidentes que se localizan en el contexto en que opera la administración municipal. Las variables que considera la metodología de diagnóstico se ubican en los rubros: Económico, Político, Social y Legal[27] para dimensionar las oportunidades y las amenazas.

El diagnóstico interno tiene que ser consecuente de acuerdo a los niveles de eficiencia, eficacia y legitimidad, dejando de lado por inoperante el análisis funcional, y centrarnos en la determinación de las fuerzas y debilidades, por cada una de los ejes fundamentales. En cuanto la eficiencia se identificaría y analizaría los Centros de Costos, los Centros de Inversión, y los Centros de Captación. Esto nos permitiría detectar los problemas en materia de generación y aplicación de los recursos. No omitimos que este diagnóstico es fundamentalmente cuantitativo.

En cuanto al eje de eficacia, a diferencia del anterior, implica una complejidad mayor por ser un análisis cualitativo, dado que orienta su evaluación la flujo de los procesos decisorios, así como a las instancias participantes, los mecanismos de ajuste oportuno, la readaptación y la resolución de conflictos en la fase de operación de programas, es decir, que identifica y analiza los Centros de Responsabilidad, los Centros de Coordinación, los Centros de Control y Supervisión, los Centros de monitoreo y Direccionamiento. Esto nos permitirá detectar los nudos críticos en la comunicación, los desfases en el trabajo cooperativo, la ausencia de dirección en las diversas actividades, programas y políticas que ejecuta la administración pública municipal.

En virtud de que no se pueden ocupar indicadores cuantitativos, por el alto grado de complejidad, el esquema propone criterios de evaluación de la funcionalidad de la estructura organizacional para los niveles de cobertura y calidad de los servicios y para los niveles de adaptación del marco normativo institucional.

Para el eje de Legitimidad se plantea una mayor complejidad dado que se apoya en la aceptación, apoyo y credibilidad que un gobierno municipal tiene en su comunidad, de ahí que los centros objeto de análisis, son los que se identifican con la cercanía con el ciudadano, razón de ser de todo gobierno democrático; tales como los Centros de Interacción gobierno-ciudadano, es decir, cualquier puesto de la estructura organizacional del municipio que tiene contacto directo con la ciudadanía.

También están los Centros de Comunicación Social, o sea cualquier puesto o instancia de la estructura gubernamental que tiene contacto ciudadano o con medios de comunicación, para efectos de información, promoción, o cualquier tipo de comunicación oficial; ¡os Centros de Promoción de Redes de Participación Social, considerando que sin la participación ciudadana no se podría hablar de legitimidad del gobierno, por este tipo de centro se debe considerar a cualquier punto de la estructura organizacional en el que se incorpora, articula o induce la participación de la ciudadanía. Finalmente, están los Centros de negociación y manejo de conflictos, los cuales son todos aquellos puntos en la estructura del municipio que intervienen en los procesos de deliberación, discusión, o construcción de acuerdos, con otros niveles de gobierno o con agentes no gubernamentales.

Como lo mencionamos anteriormente que la Planeación Estratégica es un Sistema Inteligente de Toma de Decisiones, pero éste para que cumpla con tal condición debe generar una información oportuna y objetiva, de la situación real tanto del entorno como del desempeño interno, evitando sesgos por ocultamiento político o de otra índole, a partir de ahí se pueden dimensionar las fortalezas y debilidades, así como las oportunidades y riesgos a que se enfrentará la Administración Pública Municipal.

Para la toma de decisiones, el esquema que se ha venido describiendo contempla el método de Construcción de Escenarios, mismo que consiste en proyectar situaciones futuras, pudiendo armar estrategias por escenario, evaluando las posibles consecuencias.

El modelo de Gerencia Municipal basado en la Planeación Estratégica, misma que parte de tres ejes básicos Eficiencia, Eficacia y Legitimidad, es una combinación de técnicas e instrumentos que definitivamente redimensionan la función pública a nivel municipal. concluye el modelo con un esquema de evaluación de riesgos ante la disyuntiva de pasar de la prestación directa de un servicio o privatizar o dar en concesión, planteando las diferentes opciones de contratos, ya sea de servicios, administración, concesión o por arrendamiento; o bien las opciones de convenios, fideicomisos, organismo descentralizado municipal, empresa paramunicipal, asociación municipal o cooperativas de servicios municipales. Para ello el modelo prevé Esquemas de Análisis, el de Análisis Estratégico (A) para la elección de alternativas de prestación de un servicio público, basado en dos vertientes una es el Nivel de capacidades técnicas e infraestructura con que cuenta la Administración Municipal y la otra el nivel de Expansión de la Demanda de los servicios.

 

Las Tendencias de los Servicios Públicos Municipales

 

El segundo esquema (B) se refiere a las Tendencias Futuras en la Mezcla de ios Servicios Públicos en Municipios urbanos grandes o metropolitanos, se construye con las dos vertientes descritas anteriormente, la diferencia el objeto de análisis en el primer esquema son las diversas modalidades de prestación y en este segundo esquema el objeto son los diversos servicios municipales.

Para evaluar la participación social el modelo diseñó dos esquemas el (C) consiste en analizar los mecanismos de participación social a partir de dos vertientes, en el eje de las ordenadas está la propensión al consenso o al conflicto en grupos de participantes, en el eje de las abscisas está la Complejidad Técnica del Programa o Política en cuestión.

Los objetos ha analizar son los Mecanismos Consultivos, de Decisión (con apoyo o no de expertos) y Mecanismos de Evaluación (Con apoyo o no de expertos). El esquema (D) se refiere a las estrategias derivadas de un contexto social, como son las Tendencias Estratégicas frente a la Participación Social, donde las vertientes son las mismas que el esquema (C). La diferencia es el objeto de análisis, que en este caso son las cuatro tendencias: la Cogestión Regulada, la Autogestión, la Gestión Gubernamental, y la Cogestión Técnicamente Regulada.

Sin lugar a dudas que la Gerencia Pública, se erige como un instrumento de gran apoyo para mejorar la función pública, ya que gobernar no sólo es ejercer el poder en beneficio de un grupo o lo peor para beneficio personal, como lo expresa Cabrero (2000) es expresar valores políticos, es realizar valores culturales, es conducir un proyecto a asumir una responsabilidad histórica por modesta y breve que ésta sea. Bueno ojalá y algún día así sea.

Para llegar a ese concepto es menester que la función pública, sobre todo a nivel municipal se modernice y se rija por el compromiso de hacer de su comunidad un espacio de aprendizaje continuo, de generación de bienestar y de su distribución equitativa y de procurar la sustentabilidad ambiental, bajo la premisa de cuidar el ambiente es preservar la única nave que tiene la especie humana para sobrevivir en el espacio.

 

LA VINCULACIÓN ENTRE INSTITUCIONES Y EMPRESAS

 

En este mismo texto ya se mencionaron los procesos de vinculación que se han registrado en el ámbito productivo, creando espacios llamados Distritos Industriales, Aglomeraciones, Clusters, espacios de innovación; identificados todos ellos, en su mayoría como procesos de producción flexible.

Sin embargo, en la vinculación con instituciones educativas y el sector productivo no ha tenido la misma intensidad, el proceso ha sido más lento, no obstante que también las universidades ha partir de los ochenta, empezaron a responder, de una manera creciente[28], a las presiones sociales por llevar a cabo una vinculación con los sectores productivos para realizar investigaciones orientadas a los productos, procesos, transferencia de tecnología y problemas de desarrollo económico.

Para ello han tenido que reordenar sus estructuras operativas, buscando hacerlas más funcionales para vincular la investigación con los sectores productivos. No obstante la vinculación Universidad-Empresa no ha dado los frutos que ya debieron de dar. Es donde se localiza la férrea resistencia al cambio de paradigma.

Los procesos de vinculación se han dado con más frecuencia entre los sectores productivos y los Centros de Investigación y Desarrollo, generalmente privados. Este, si no nuevo, si urgente papel de vinculación que tienen que realizar con calidad e intensidad las Instituciones Públicas de educación superior, se erige como uno de los elementos fundamentales para cumplir su compromiso social.

En el contexto económico de México, la vinculación entre universidad y sectores productivos, no ha seguido una lógica regional, luego entonces es mas difícil que se logre con una perspectiva local- endógena. En el Estado de Hidalgo, este proceso de vinculación, es todavía mas lento. La Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo, una buena parte de las universidades tecnológicas, y de las Nuevas Universidades Politécnicas, dirigen sus esfuerzos de investigación a las convocatorias de los llamados Fondos Mixtos del CONACYT, dada la incipiente vinculación con el sector productivo, obviamente no obedecen a una perspectiva local- endógena[29].

El Instituto Nomura[30] de Investigación de Japón, en su departamento de mega tendencias, ha identificado la estrategia de creatividad social, como el mega tema de los sectores productivos, para que a través de procesos de vinculación, se construyan espacios organizacionales de conocimiento-trabajo, intensificando la capacidad creativa de las instituciones y organismos productivos, que ahí participen. Todo ello en aras de encontrar las soluciones más adecuadas a problemas de competitividad y de mejoramiento del bienestar social.

El paradigma predominante consiste en una actuación disasociada entre universidad</>empresa</>gobierno</>CI&D, teniendo una participación divergente ante la realidad. Pero con los procesos de vinculación, de manera conjunta las universidades, empresas, función pública y centros de Investigación y desarrollo tecnológico, logran puntos de convergencia en la innovación, a través del intercambio y generación de conocimientos para construir una nueva realidad, éste es el nuevo paradigma.

Para las instituciones educativas, es preocupación permanente, la configuración de espacios que propicien la motivación apropiada, para hacer de la tarea de aprendizaje un proceso donde el alumno construya significados precisos, acerca de ios contenidos a aprender y abata la desorientación y la apatía, que desemboca en altos niveles de deserción. Para las empresas es ingresar a un espacio de configuración de esquemas de colaboración estratégica entre empresa-empresa de empresa- instituciones educativas de nivel superior y centros de I&D, con un enfoque sistémico, Para hacer de las localidades ámbitos de interacción creativa de procesos productivos, y estar en posición de lograr un desarrollo con equidad con su dimensión de desarrollo sustentable y social que propicie la construcción de sistemas de protección y promoción de las oportunidades de la calidad de vida, en aquellos aspectos que las propias sociedades consideran de valor social y permiten que todos los ciudadanos sean partícipes de los beneficios y actores del desarrollo.

Esta vinculación se centra en la codificación del conocimiento planteando una nueva relación entre ciencia y economía, donde los procesos productivos sean también espacios donde la solución de sus problemas, los conducen a la generación de conocimientos organizacionales, que de no contar con un esquema de gestión se pierden en la nada, cuantas experiencias exitosas o no se quedan sin documentar y se pierden en la cotidianidad de los hechos sin registrar, cuando pueden convertirse en elementos de información, datos que procesados y adicionados a criterios académicos y científicos se concreten en innovaciones.

Ya existen algunos esquemas de vinculación como el de Círculos de innovación de Judit Sutz[31], que consiste en desarrollar la capacidad para resolver problemas de una problemática en los procesos productivos. Define como actores principales: a un grupo académico, empresa intensiva en conocimiento, institución de I&D asociada a sectores específicos, laboratorios públicos de I&D y centros de I&D en estructuras públicas especificas. Cabe señalar que no incluye a los gobiernos locales.

Rosalba Casas (2001, p. 15) ha venido desarrollando lo que denomina Redes de Conocimiento, a las interacciones que se conforman a partir de relaciones espontáneas de un conjunto de agentes con intereses comunes, que a través de procesos de aprendizaje y mediante la utilización de diferentes mecanismos apoyan la conformación de ambiente propicios para la transferencia de conocimientos científicos y tecnológicos entre ellos para mejorar sus procesos productivos y/o desarrollo tecnológico, los agentes son principalmente productores, Centros de Investigación y Desarrollo, Instituciones Financieras y al CONACYT, pero no incluye a la función pública local.

La vinculación propia para el desarrollo local-endógeno es la que integra a las Instituciones educativas, Centros de Investigación y Desarrollo, empresarios y organizaciones productivas incluso aglomeraciones de pymes, y las instancias públicas locales, programas federales y estatales, así como a las organizaciones financieras y civiles como colegios de profesionistas y organizaciones ambientalistas, en función de una evaluación de fortalezas y debilidades de tos sectores productivos, recursos naturales, necesidades de la población y niveles mínimos de bienestar, riesgos y oportunidades de los entornos donde se pretende ubicar los bienes y servicios que se generen en los procesos productivos locales. Sólo mediante un amplio proceso de vinculación es como se puede lograr avanzar en la construcción de un desarrollo local-endógeno.

 

LA GESTIÓN DE CONOCIMIENTO EMPRESARIAL COMPETITIVO

 

No menos importante es la Gestión del Conocimiento en el centro de las propias empresas, siendo éstas el lugar donde se genera la riqueza (valores de uso y valores de cambio). Es trascendente que también aprovechen y generen más conocimiento, sobre todo hoy que ya es considerado como uno de los factores determinantes de la competitividad, entiendo ésta como la capacidad y velocidad para aprender e innovar ya sea un producto o servicio, o bien lograr mejoras sustantivas en uno ya existente.

Sin dejar de lado los procesos productivos que es donde se ubican la maquinaria y equipo, pero también las nuevas materias primas, incluso las nuevas fuentes de materias primas, y la localización o creación de nuevos mercados, como lo plantea “la estrategia del océano azul”[32] que nos habla de la creación de espacios de mercado no disputados, es decir, la demanda se crea no se disputa.

El entorno cambiante, a velocidad de nanosegundo, ha provocado un desplazamiento en las formas tradicionales de la administración y de los procesos económicos, de ahí que las empresas se ven obligadas a desarrollar los conocimientos y habilidades suficientes para satisfacer, predecir y anticipar las necesidades de su demanda.

Por lo tanto, la velocidad y la innovación son ahora imperativas, una de las dificultades de mayor importancia para reducir el tiempo de respuesta es la capacidad de coordinación, lo que implica un revisión profunda de las formas de organización para lograr mayor flexibilidad y velocidad, en tanto fluya la información y ésta se convierta en conocimiento (más productivos) y éste en bienes y servicios con, mayor aceptación en el mercado y mejor precio, se estará en posición de generar mejores salarios en pro del bienestar de la colectividad. Las bases de la competitividad están cada vez más en la creación y asimilación del conocimiento (M. Porter 1991).

De todos es sabido que la gestión es una palabra que ha subido a la palestra de las ciencias económico-administrativas, pese a que su significado deriva de la Administración tiene ya un significado mucho más ambicioso dado que implica no sólo los métodos, metodologías, sistemas y renovación de procesos, sino también conlleva la visión sistémica y la teoría general de sistemas, en tanto capital intelectual pone en el centro al personal que presta sus servicios en los procesos productivos.

 

El Modelo CRECTA

 

De manera específica y en congruencia con el modelo de desarrollo local- endógeno, la gestión del conocimiento se puede considerar como el conjunto de metodologías, sistemas y herramientas que ayudan a la empresa a identificar y aprovechar los recursos del conocimiento, tanto existentes como adquiridos, para desarrollar las innovaciones competitivas pertinentes para hacer frente con éxito a la hipercompetitividad global local.

La Gestión del Conocimiento Empresarial Competitivo se basa en el modelo CRECTA (se refiere a la Captación, Retención, Creación, Transferencia y Aplicación del Conocimiento) se logra dentro de la propia empresa y lo comparte con otras empresas e instituciones con las que ya estén aglomeradas.

Este modelo parte del concepto de Creación del Conocimiento Organizacional (CCO) significa, según Nonaka & Takeuchi (1999, Pp. 61-176), un conjunto de habilidades en constante perfeccionamiento, es la capacidad de una compañía para generar nuevos conocimientos, diseminarlos entre los miembros de la organización y materializarlos en productos, servicios y sistemas; por lo tanto la CCO es la clave del proceso peculiar a través del cual las empresas innovan. Siendo especialmente aptas para innovar continuamente, en cantidades cada vez mayores, en menor tiempo y en espiral. Se integra con los elementos: Dimensión Epistemológica/ Ontológica, las cuatro formas de conversión de conocimiento, Condiciones Facilitadoras, las cinco Fases de creación del conocimiento organizacional, el esquema Centro-Arriba-Abajo y la Vigilancia Tecnológica.

El punto de partida es de la Dimensión Epistemológica, es decir de dos tipos de conocimiento, del Tácito no codificado (que se aprende mediante la observación e imitación), y del conocimiento Explícito, que es el conocimiento codificado y sistematizado. La Dimensión Ontológica, es el trayecto que recorre el conocimiento, del Individuo, al grupo, a la organización, al ámbito Inter-organizacional y al social.

A través de la Socialización (Conocimiento armonizado); la Exteriorización (conocimiento conceptual); la Combinación (Sistematización del conocimiento); y de la Interiorización (Conocimiento operacional). El conocimiento tácito se convierte en conocimiento explícito, donde una habilidad individual y/o grupal descubierta o desarrollada, en el proceso de resolver un problema, puede convertirse en una especificación de cambio tecnológico.

Por Condiciones Facilitadoras, se entiende a la Intención (establecimiento del ambiente necesario para crear la capacidad organizacional de adquirir, crear acumular y explotar el conocimiento).

La Autonomía, a partir de procesos multi-funcionales y multidisciplinarios, responsabilizar al recurso humano de su actuación organizacional; Fluctuación y Caos Creativo, consiste en propiciar una ruptura de rutinas y hábitos, en condiciones de urgencia transformadora, que de no hacerlo significaría enfrentar el rezago y riesgo de quiebra. Para flexibilizar los cambios es necesario generar y distribuir información, más allá de los requerimientos operacionales inmediatos, rotando personal y compartiendo experiencias.

Variedad de Requisitos, esto es que en la organización la diversidad interna debe ser tan amplia como la variedad y complejidad del entorno, en conjunto con un fácil acceso a información, facilitar la generación de ideas e iniciativas de mejora e innovación.

El esquema de las Cinco Fases, es la validación de los nuevos conocimientos a través de los ciclos: Compartir el conocimiento Tácito; crear los conceptos; justificar los conceptos; construir un arquetipo y distribuir el conocimiento.

El esquema Centro-Arriba-Abajo, es la construcción de una estructura Bio-funcional plana y flexible con unidades interconectadas a redes de información, donde el papel del ejecutivo medio es del ingeniero del conocimiento captando información de la base operativa y de la directiva para orientar e inducir los esfuerzos creativos.

Parte esencial de este modelo de Gestión del Conocimiento está la Vigilancia Tecnológica (Bellido Félix 2003), que como ventaja competitiva identifica, integra y aplica la información tecnológica y económica, del entorno nacional e internacional, para lograr una rápida difusión del Conocimiento Técnico, es una forma organizada, selectiva y permanente de captar información del exterior sobre tecnología y los cambios que se suscitan, para analizarlos y convertirlos en conocimientos, para la toma de decisiones con menor riesgo y poder anticiparse a los vertiginosos cambios.

La fase del diseño del producto en conjunto con el proceso del trabajo (despliegue del trabajo vivo) tienden a convertirse en un proceso continuo de creación de nuevo conocimiento y su objetivación en el producto. La composición de capital específica de ios productos intensivos en conocimiento, contrarresta la tendencia a la baja de la tasa de ganancia debido a la valorización del conocimiento. En otras palabras, los productos bajo estos procesos, suponen una ganancia con rendimientos crecientes por escala de producción.

El mercado impulsa la realización del conocimiento objetivado y sus rendimientos crecientes, principalmente mediante la inversión necesaria para capacitar al consumidor, para que adquiera los productos intensivos en conocimiento, lo que hace más factible conservar dicho mercado para futuras innovaciones del producto. Es pues en este punto en el cual comprendiendo la magnitud y la importancia del conocimiento, como activo en las empresas, se refleja principalmente en el proceso, en el producto y en las tasas de ganancia. Dado que el esquema debe formar parte esencial del actuar empresarial, y está en tanto unidad identificada con su entorno e integrada, mediante un proceso de vinculación, con las demás empresas y centros de investigación, es elemento básico de un desarrollo local, en el caso del Estado de Hidalgo, el propósito es hacer de los corredores industriales espacios territoriales con una identificación con el desarrollo local-endógeno.

 

Reflexiones finales

 

La complejidad que implican los cambios nos exige tener como patrón de conducta una constante evaluación de toda actividad humana, redimensionando a la luz de los nuevos acontecimientos, los hechos realizados, para detectar las tendencias y anticiparnos a los desenlaces. La pobreza es lacerante, claro no para todos, pero para superar ios riesgos de una paradigma de caos (conflictos bélicos a gran escala, totalitarismos, genocidios) es menester orientar los esfuerzos, sobre todo en la economía, y en sí en todas las ciencias sociales, cuya función es la de generar el bienestar material a los integrantes de una sociedad. La construcción de una infraestructura social y económica adecuada, el empleo bien remunerado, la productividad, en tanto generación de valor agregado, la rentabilidad, en tanto precios suficientemente altos y de aceptación en los mercados, la flexibilidad que permita la cultura de innovación y el desarrollo tecnológico, base fundamental del posicionamiento en los mercados globales y locales. Son todos ellos elementos básicos para generar las condiciones de bienestar social.

Pero eso no es fácil de lograr, cuando se tienen tratados comerciales insuficientemente negociados, verbigracia el capítulo de productos agropecuarios del TLCAN que pondrá en riesgo en el 2008, al frijol, la leche y el maíz; no podemos ser ni independientes, ni interdependientes en términos de equidad, sobre todo cuando no podemos proteger los sectores productivos que generan nuestros alimentos, ni generamos la tecnología que requieren nuestras empresas productivas.

En más de 20 años con este modelo, de orientación hacia la integración de nuestro aparato productivo a la lógica de la gran empresa transnacional, no se ha podido superar los rezagos sociales y tecnológicos, es entonces donde se erige el desarrollo local-endógeno, como alternativa de desarrollo, si logramos armar una arquitectura económica, social y política, a partir de las localidades de nuestra realidad mexicana, contamos con recursos institucionales, con recursos naturales y las metodologías suficientes para aprovechar el marco de conceptos y teorías que le dan sustento a esta alternativa.

Las acciones a realizar, son poner en marcha un plan, a partir de las unidades básicas Territoriales que son los municipios, para construir sistemas municipales, intermunicipales y regionales, de acuerdo a sus fortalezas y evaluando las debilidades como áreas de oportunidad a superar, analizando los riesgos y las áreas de aprovechamiento de los entornos globales y locales, y mediante mecanismos de consenso social, se tomen, desde las localidades, las decisiones estratégicas, de la forma y el cómo promover el desarrollo local-endógeno.

En este trabajo se presentan algunos instrumentos, los cuales según las condiciones de cada localidad-región, se definirá el grado de aplicación o el diseño de otros; lo importante es no perder el objetivo central de hacer de nuestras empresas unidades de base tecnológica, rentables, flexibles e innovadoras, con capacidades competitivas suficientes para participar con éxito en los mercados globales y locales.

Condición primordial es la amplia participación social, que surge de la construcción de capitales sociales, donde la gestión de la vinculación de todos los agentes económicos, políticos y sociales de una comunidad, converjan en un objetivo, hacer de su localidad-región una zona de aprendizaje colectivo y de concentración económica competitiva global y localmente.

 

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NOTAS:


 

[1]Profesor de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo. Doctorante del Programa de Doctorado en Ciencias del Desarrollo Regional del Instituto de Investigaciones Económicas y Empresariales de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. E-mail; restrell@yahoocom.mx

[2]Heat Jonathan es director de estudios económicos de HSBC  México.

[3]Ver el Universal del 21 de Diciembre del 2005. México Pp. Primera plana.

[4]Ver informe 2005 de la OCDE, sobre la economía de México, citado por J. M. Alponte en Los Problemas Sociales Ante el 2006.EI Universal; 18 de Diciembre del 2005. México Pp. A20.

[5] R. Gómez Arnulfo; Evolución del empleo y la población económicamente activa 1993-2004. citado por Juan Maria Alponte. Ob cit.

[6]Ob Cit. P. 17

[7]CEPAL 1991 El Desarrollo Sustentable: Transformación productiva, equidad y medio ambiente, Santiago de Chile p. 10.

[8]Citado por Moncayo ob cit 2002. p. 25; Boisier Sergio; Bioregionalismo: la Última Versión del traje del Empetador, Revista Territorios N° 5 Bogota D.C., CIDER, Uniandes, p113

[9]Citado por Moncayo ob cit 2002; Veltz Pierre (1999) Mundialización Ciudades y Territorio, Barcelona, Ariel Geografía, p18

[10]Esser er al, Competitividad sistémica: nuevo desafío para las empresas y la política; en Klaus Esser, Competencia global y libertad de acción nacional. Nuevo desafío para las empresas, el Estado y la sociedad, Instituto Alemán de Desarrollo, editorial Nueva Sociedad, Caracas Venezuela, 1999.

[11]Ver a Boisier, Sergio. Crecimiento y Desarrollo Territorial Endógeno. Observaciones al caso chileno. Comunidad Virtual de Gobernabilidad, Desarrollo humano e Institucional. 2002. Endogeneidad en el plano político, en el cual se la identifica como una creciente capacidad regional para tomar las decisiones relevantes en relación a diferentes opciones de desarrollo, diferentes estilos de desarrollo, y en relación al uso de los instrumentos correspondientes, o sea, la capacidad de diseñar y ejecutar políticas de desarrollo, y sobre todo, la capacidad de negociar. En el plano económico, y se refiere en este caso a la apropiación y reinversión regional de parte del excedente a fin de diversificar la economía regional, dándole al mismo tiempo una base permanente de sustentación en el largo plazo. En el plano científico y tecnológico, es decir, se ve como la capacidad interna de un sistema, en este caso de un territorio organizado, para generar sus propios impulsos tecnológicos de cambio capaces de provocar modificaciones cualitativas en el sistema. Y en el plano cultural, como una forma de matriz generadora de la identidad socioterritorial.

[12]Citado por Boisier Sergio 2005 ob. cit 52-55

[13]Productividad es el valor del producto generado por una unidad de trabajo/capital; depende tanto de la calidad y características de los productos como de la eficiencia con la que se producen; ver a Michael Porter, la Ventaja Competitiva de las Naciones, Plaza & Janes 1991. p. 28. al final de cuentas lo que se produce a través de los productos y servicios son valor de uso — capacidad de todos los productos naturales e industriales, de servir a la subsistencia del hombre- y valor de cambio —capacidad que tienen (los bienes) unos por otros-, ver a Karl Marx , Miseria de la Filosofía, ediciones de Cultura Popular. 1972 México, p. 11

[14]Fernandez Victor R. Citado en Especialización Flexible en América Latina en el Marco del Consenso Washington, Comercio Exterior vol 54 núm. 3 marzo 2004. México. p. 186. por S. Brusco, The Emilian Model: Descentralization and social integration, Cambridge Journal Economics, num. 6 1982, y A. Bagnasco, The Italie. La problemática territoriale dello svilupo italiano, 11 Mulino Bolonia 1977.

[15]Citado por Boisier Sergio en Ob. Cit. 2005. p. 53.

[16]Vázquez Barquero Antonio, 1999. Desarrollo, redes e Innovación. Lecciones sobre Desarrollo Endógeno. Editorial Pirámide. Madrid España

[18]Ver página web de la Secretaría de Gobernación México; inafedbmaxteregobgoh.mx

[19]Ver: http://www.contactopyme.gob.mx; 23 de Noviembre del 2005

[20]http://www.e-local.gob.mx; 2 de Diciembre del 2005

[22]Para mayor detalle de esta metodología véase: http://www.un.org/esa/sustdev/agenda21sp/capitulo1.htm;

[23] http://www.e-local.gob.mx;  2 de Diciembre del 2005

[24]Sriglirz Joseph; Falta una Política Industrial; Revista Expansión. Num, 930. Diciembre 2005.México. Pp, 129.

[25]Ob Cit p. 19

[26]Citado por Cabrero Mendoza Enrique Ob cit. P19.

[27]Para una descripción más detallada de las variables ver a Cabrero Mendoza Enrique y Gabriela Nava Campos; Gerencia Municipal, Conceptos Básicos y Estudios de caso, Porrúa Hermanos & CIDE. México 2000. Pp. 35-61.

[28]Fairwather, citado por López Leyva Santos. La Vinculación de las Instituciones de Educación Superior con el sector Productivo en el Noreste de México, Universidad Autónoma de Sinaloa, México 2001.p. 2

[29]Calderón José, Director General del Consejo de Ciencia Y Tecnología del Estado de Hidalgo, entrevista concedida. 6 de Diciembre del 2005. Pachuca Hgo. México.

[30]López Levva Santos, Ob Cit. p. 34

[31]Sutz Judith; Turnan Altenburg /Dirk Messner Editores. Los Sistemas Innovación en Latinoamérica. ¿ascenso o descenso en una economía mundial basada en la Tecnología? En América Latina Competitiva, Desafíos para la Economía, La sociedad y el Estado; Instituto Alernan de Desarrollo, Deustsche Gesellschaf für Technische Zusammenarbeit, Nueva sociedad. Caracas Venezuela 2002. Pp. 77-101

[32]Ver a W. Chan Kim y Renée Mauborgne; Harvard Business Review; Octubre 2004, Santiago de Chile; Pp. 82-91