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La ciencia: Tradición práctica.
Índice
1. Debemos hacernos de la terminología con que se expresa la ciencia 2. Lectura en cartografías conceptuales complejas de la ciencia 3. Eliminar la ambigüedad en lectura y escritura en ciencia 6. Ley o principios de investigación 7. Los constituyentes estáticos estructurales de la teoría 8. Los constituyentes dinámicos estructurales de la teoría 11. La ciencia aplicada y tecnología 12. La práctica de la observación científica
¿Qué es ciencia en la razón y el sentir?
La naturaleza de la ciencia ha sido tema de un fuerte debate durante siglos, donde científicos, filósofos, historiadores y muchos otros interesados, nos permiten hacer una aproximación reflexiva dado que no ha surgido un consenso general. Un punto de vista sostiene que la ciencia es el esquema de conducta de explorar lo desconocido por el cual los humanos han conseguido el control sobre su entorno, punto de vista que incluye a la tecnología como parte de la ciencia. Una idea alternativa distingue entre ciencia y tecnología, considerando a la ciencia como un cuerpo de conocimiento teórico –saber- y la tecnología es la aplicación del saber científico para la solución de problemas prácticos. En esta ultima idea, se precisa que son ciencias las disciplinas teóricas. Pero surge el problema de que no todas las teorías son científicas. Por eso se volvió muy popular definir la ciencia por la forma de sus enunciados, enunciados universales, legaliformes, preferentemente expresados en lenguaje matemático. Este criterio perece muy restrictivo, en vez de eso ciencia puede ser definida por su metodología. En este caso la ciencia se asocia con un conjunto particular de procedimientos usualmente experimentales, para explorar los secretos de la naturaleza y confirmar o descartar una teoría sobre su comportamiento. Por lo tanto una afirmación es científica si y sólo si tiene un fundamento experimental. Una afirmación así, produce fácilmente una definición de ciencia centrada en su estatus epistemológico de generar una aproximación fina a la verdad. Así Bertrand Russell ha argumentado que no es lo que el hombre de ciencia cree lo qué lo distingue, sino cómo y por qué lo cree. Sus creencias son tentativas, no dogmáticas; están basadas en la evidencia, no en la autoridad o la intuición[1]. Desde este punto de vista, la ciencia es un modo privilegiado de conocer y de justificar el conocimiento de uno. En otro contexto la ciencia se define no por su epistemología, sino por su contenido. De este modo la ciencia es un conjunto particular de saberes sobre la naturaleza más o menos referido a la física, química, biología, economía, derecho, historia y similares. Los términos ciencia y científico se aplican a menudo a todo procedimiento objetivo o conocimientos caracterizados por el rigor, la precisión o la objetividad y es por ello que frecuentemente se usa simplemente como una forma general de aprobación epíteto, que asociamos en sentido a lo que se intenta persuadir. Estos horizontes hipotéticos están controlados por la crítica científica en busca de la verdad, criterio racional que guía la idea reguladora de verdad, la verdad por tanto es el objeto de la ciencia y la ciencia es la búsqueda de la verdad. La verdad es un acuerdo intersubjetivo público útil para el progreso científico, por ello modifica constantemente su criterio de verdad, pero como dice Karl Popper “incluso nuestras teorías científicas mejor comprobadas y confirmadas son meras conjeturas, hipótesis que han tenido éxito y que están condenadas para siempre a seguir siendo conjeturas o hipótesis, pero incluso si son verdaderas nunca podremos saberlo con certeza”[2]. Nos dice Popper que la correspondencia del conocimiento científico con la realidad es un resultado público de un consenso de la comunidad epistémica y no una certeza o saber libre de incertidumbre. Esto coincide con Villoro cuando se refiere: la ciencia consiste en un conjunto de saberes compartidos por una comunidad epistémica … todo ello constituye un cuerpo de proposiciones fundadas en razones objetivamente suficientes[3]. El conocimiento es cierta relación entre el espíritu y el mundo, entre sujeto y objeto, una aproximación a lo que existe en la realidad. Ésta aproximación es lo que distingue al conocimiento de la verdad[4]. Tenemos ahora un concepto de verdad distinto al poperiano. La verdad es lo que el objeto, no es ningún conocimiento la verdad, el primer paso en la construcción del conocimiento científico es dudar de la información que nos procuran los sentidos con respecto a los objetos distantes que tienen como vehiculo de comunicación las emociones que motivan el interés del observador. Partir de una emoción no es cuestión de un asunto subjetivo, dado que se trata del mecanismo cognoscitivo más primitivo de la biología del cerebro humano. Un cerebro en su madurez biológica, la actividad del complejo amigdaloide (AC por sus siglas en inglés), pone en código la correlación entre memoria de largo plazo e información emocional. En experimento realizado por Larry CaHill y colaboradores, se demostró usando tomografía de emisión positrón, que la memoria de largo plazo en los humanos es administrada por la AC y depende de la carga de información emocional que el recuerdo sea de largo plazo[5]. Además, la amígdala es responsable del aprendizaje del miedo, que es factor clave que impide aprendizajes de alta complejidad[6]. La inteligencia emocional en los humanos es producto de la experiencia y es parte de nuestra naturaleza, por ello, cuestionamos a los extremistas que eliminan las emociones en el científico como imperativo para crear conocimiento científico. Es parte de un saber que llama Villoro sabiduría. Se trata de un saber muy particular, de un saber que ninguna ciencia expone, que ningún laboratorio puede comprobar o verificar, que ningún diploma acredita. No es teoría, sino práctica, no experiencia en experimentos, sino la vida misma. La inteligencia no basta, la cultura no basta, lo importante es saber vivir. Este es el rol de la sabiduría y la filosofía es la vía. El científico, en sus reportes de investigación hace presente sus saberes, pero están ausentes su forma de vida, es decir, la sabiduría con la que vive la ciencia y sus entornos profesionales. No es de extrañar, que Mario Bunge considere que la crisis de la ciencia latinoamericana no esta en su epistemología, sino en sus valores, al definir su crisis como moral: “es creencia corriente que la ciencia y la ética no se hablan porque no tienen nada que decirse”…”la ciencia lejos de ser ajena a la ética, tiene su propio código moral, por eso la ciencia es una escuela de moralidad”.[7] Esta sencilla reflexión nos condujo a manera de conclusión, a considerar que la ciencia es un modo de vida moral y un acervo de conocimientos en permanente renovación, en aproximación critica a la verdad inalcanzable por medio de un cerebro finito.
El aprendizaje y el trabajo de creación en ciencia no se obtiene gratis, debemos invertir nuestra propia vida; la curiosidad de averiguar la verdad y el rigor crítico del trabajo intelectual son el capital que invertimos, quién no esté dispuesto a invertir en sí mismo exigencia intelectual y paciencia para esperar llegar un día a una idea original, seguramente se perderá de la pasión que representa la historia del camino a la verdad: la ciencia. Tendremos que trabajar con un innumerable conjunto de premisas, proposiciones y ser capaces de operar en la dualidad de la verdad, es decir, lógico-matemática (teórico-independiente del tiempo) y contrastaciones empíricas (dependientes del tiempo), pero al final la verdad de construcción pública en la sociedad del conocimiento, sólo es una aproximación de conocimiento falible. Sugerimos abordar quince problemas para iniciar la experiencia de la ciencia. 1) Diferenciar el conocimiento común del científico; 2) El acceso terminológico a los cuerpos argumentativos de la ciencia; 3) Eliminar la ambigüedad en terminología y estructural textual. 4) Reconocimiento de un problema original. 5) Consistencia de hipótesis. 6) Regularidades y principios; 7) Forma y contenido de la teoría; 8) evolución de la teoría; 9) Modelos de explicación; 10) Predicción científica; 11) Ciencia aplicada y tecnología; 12) La observación científica, 13) Palabras clave, 14) Protociencia y 15) la revaloración de la mujer de ciencia.
La ciencia, para conceptualizarla es necesario diferenciar en principio, el conocimiento científico del común. La ciencia perfora la realidad con arriesgadas conjeturas y procesos intelectuales rigurosos, es soberana a los criterios de validez del conocimiento común. El conocimiento común presenta a menudo sus enunciados como certezas, mientras la ciencia escribe la incertidumbre de lo desconocido, es decir, la verdad como un ideal de antemano inalcanzable. Los tipos de objetos elegidos para el estudio científico no caracterizan a la ciencia, sino, sus procedimientos de construcción de aproximación crítica a la verdad, es decir, el conjunto de audaces ideas – método científico- en pro de la objetividad frente al sesgo del lenguaje. El producto del método científico, no busca cerrar la discusión sobre la realidad, sino creativamente ampliar con nuevos paradigmas el cómo conocemos intelectualmente. La ciencia se divide, en la “verdad matemática” sustentada en la demostración basada en axiomas, teoremas y postulados –ciencias formales- y las ciencias fácticas basadas en los hechos desprendidos de observaciones controladas del mundo dado. En sus objetivos se divide la ciencia en básica y aplicada, pero se diferencía de la pseudociencia en que no es profética y sectaria, no reduce al hombre al mito. Palabras clave: conocimiento científico, conocimiento común, objetividad científica.
Los sistemas conceptuales de la ciencia son instrumentos en dos dimensiones lingüísticas: sintaxis y semántica. El problema es la lectura de un usuario no familiarizado con la terminología y denotación disciplinar, que limita su acceso al conocimiento científico. A pesar de que la ciencia usa el lenguaje natural, éste esta entre complejas proposiciones naturales y matemáticas, estas últimas son un lenguaje artificial, organizado por funciones, operadores, variables, especificadores y cuantificadores proposicionales. El cuerpo de las construcciones conceptuales en la ciencia es argumentativo y el análisis interno es referido a teorías del contexto. La lectura en ciencia se da en tres niveles, lingüístico –términos y frases-, nivel conceptual –conceptos y proposiciones- y nivel óntico –hechos, cosas propiedades-. Lo importante es la relación de estos niveles, para formar el designatum y su referencia. Intensión y referencia, son la construcción lógica de la argumentación científica. El concepto como función metodológica divide, ordena y sistematiza el trabajo de generación del conocimiento científico, sin embargo, en la medida que la sistematización contenga integrada la investigación empírica y los resultados de la investigación teorética será sistematización profunda. La teoría nueva, es la que consigue profundizar hacia una sistematización de raíces trúncales que derivan en conceptos esenciales. Palabras clave: Lectura especializada, conceptos proposicionales, investigación científica, nuevo paradigma.
La terminología en función del enriquecimiento natural de la extensión e intensión conceptual, es un imperativo para la reducción de la ambigüedad conceptual dentro de los textos científicos a nivel de lectura y escritura. El problema se divide en la vaguedad intensional, determinada por el diferencial entre la densidad de propiedades del concepto que connota y la densidad del lector o escritor que utiliza el concepto dentro de un contexto dado. La vaguedad por extensión, es la relación de intercepción de un concepto y sus funcionales, es decir, si en la intercepción hay cero propiedades comunes, la ambigüedad es nula. El fin es intensión de complejizar el grado de precisión conceptual y la originalidad de la propuesta conceptual. Apoyándonos en los diagramas de Euler-Venn se representan las funciones y relaciones de ambigüedad, que dentro de una investigación empírica ó teórica, son en etapas interpretación, análisis y síntesis el proceso de dilucidación. La relación signo-signo –definición- y signo-hecho en un proceso de circularidad de aproximación critica pulen la función simbólica. “La definición como postulado de limitación de las posibilidades de interpretación”, es la objetividad matemática o empírica en relación con un contexto particular que en ciencia nunca se cierra. Vaguedad, relacionada con el grado de verdad, un ideal de precisión[8]. Palabras clave: ambigüedad conceptual, semiótica, terminología científica.
Encontrar problemas originales, el sentido de la ciencia y filosofía racionalista; son el resultado del estudio en un cuerpo preexistente de conocimiento, críticamente buscan puntos débiles en sus paradigmas y en sus empresas de acción. En ciencia son las líneas de investigación de solución limitada al esfuerzo temporal de una vida humana. La solución conceptual o empírica de un problema permite generar dentro de estas proposiciones un constructo coherente de relaciones lógicas de un número de variables-incógnitas y premisas o supuestos organizados para interrogar al mundo en el hallar y en el demostrar, conducirá la investigación de referencia a las cosas y a los procedimientos de los modos de conseguir conocimiento. Intereses valorativo, de interpretación y de aplicación, la ciencia valora más la producción de problemas que de datos, no por ello renuncia a trabajar con pocos o muchos. El trasfondo científico, implica una moda intelectual, o tomar más riesgos para plantear un desafío de paradigma. El sistema de descripción, análisis interpretación de un tratamiento intelectual de un problema científico, ordena y resuelve la estrategia de resolución y elimina malos planteamientos. Un problema científico empieza y termina donde la filosofía investiga, la cual prescinde por lo común de los datos. Palabras clave: proposición, problema científico, racionalismo.
No hay problema científico que conduzca inmediatamente al laboratorio de verdades temporales, la observación prefundada depende de la fuerza de la hipótesis. Construcción proposicional que explora lo desconocido, está más allá de los datos, experimenta con complejos argumentos para someter a la razón la premisa que representa; los supuestos se fundan en conocimiento previo y contrastan lógicamente la consistencia interna de la premisa, conjeturas que infieren a una solución única de falsedad, nos confrontan con la experiencia de la realidad determinada o estadística. No sólo explican de la realidad, sino que orienta las tareas de investigación. Las hay formales y semánticas, de número variable de predicados con mayor énfasis de los que establecen métricas de observación. Es una construcción dentro de un paradigma filosófico del cómo conocemos, que clarifica y potencia la inferencia como rasgo formal de contrastación de la investigación. Las hay por analogía, inductivas, empíricas, intuitivas, deductivas pero todas están legitimizadas por su contestación teórica y empírica. Simplifican el contexto de investigación pero no dirán nunca sobre la verdad. Su relatividad estadística funda conjeturas más débiles, sin embargo, nos permite acercarnos a problemas de enorme complejidad. Bajo aproximación crítica de consistencia de hipótesis llega un científico a tener un marco filosófico sólido. Palabras clave: hipótesis, conjetura científica, racionalismo.
Las leyes son hipótesis que explican regularidades del mundo dado, condensan el conocimiento y anticipan los hechos. No afirman igualdad entre cosas, sino nos dicen de sus invariantes independientemente de sus variables individuales, es decir, es un esquema de variedad y cambio finito que se expresa como una hipótesis científica confirmada y afirmada en relación con variables dentro de un sistema concreto. Son el resultado de la búsqueda de relaciones constantes y fundamentales, como relevancia recíproca entre variables, correlaciones fuertes que nos dicen que en el fondo existen leyes en la naturaleza, que se expresan con enunciados legaliformes. Se clasifican por niveles desde las físicas, químicas, biológicas, sociológicas y psicológicas, hasta las de intranivel que transitan entre las anteriores. Generar leyes es una tarea de la mayor ilustración y más que la contrastación empírica de hipótesis. Su forma denota generalidad en cuanto que autoriza cuantificación universal. Es un objeto conceptual ideal, objetividad generalizada que correlacionan variables de la realidad, pudiendo ser invariantes a transformaciones o esclavas de un sólo sistema y tienen como principio promover la investigación científica y no son metacientíficas sino leyes objetivas que están parcialmente incluidas en teorías como conjunto de construcciones hipotéticas consolidadas por los hechos. Palabras clave: regularidad empírica; ley científica, proposición legaliforme
Los datos emergen de las teorías en actitud de lo siempre perfectible, por ello, debemos distinguir la forma (sintaxis) y el contenido (semántica) de la teoría. Se dice de un conjunto de explicaciones sistematizadas en contrastabilidad que dan sentido a los datos; trata de modelos simbólicos ideales; establecen la relación de complejidad con ayuda de las matemáticas entre el modelo y la realidad. La teoría científica como sistema hipotético deductivo es forma y, consistencia lógica semántica en correlato determinando el campo de variables, extensión de conceptos y el grado de abstracción de los conceptos como formulas axiomáticas unificadas, que en contrastación empírica de nuestras premisas generan conocimiento original. Las teorías abstractas descansan en la objetividad interna de la matemática moderna, conceptuales sin referencia a lo real. Modelos de creaciones mentales que encuentran interpretaciones geométricas, físicas, biológicas, estadísticas sociales y psicológicas, son sometidos a proceso de validación de independencia axiomática de sus supuestos primitivos en un sentido creciente de complejidad del modelo formal. La separación forma - contenido de las teorías es en la ciencia factual inexistente. No debemos partir de teorías terminadas, sino de los procesos intelectuales que arman su estructura, si es que queremos conocer como se hace la ciencia. Palabras clave: hipótesis, coherencia axiomática, modelo, teoría científica.
La recontracción de teorías puede conducirnos a su interpretación, a una nueva discusión que abra aplicaciones o a una sin precedente evolución teórica del contexto sometido a investigación científica. Se parte del mosaico teórico preexistente y no de la acumulación ciega de datos. En el reensamble de la armazón teórica, se evalúa su consistencia con los datos, las generalizaciones conceptuales y el rigor de la reconstrucción lógica (formalización). Generalmente se requieren de matematización, de referentes filosóficos y del marco teórico que genera la evidencia (datos). La teoría es una creación original que intenta en la ciencia factual tomar la forma de la realidad, por ello, el camino no va de los datos empíricos (experiencia) a la teoría, sino, de la imagen teórica más allá de la experiencia. Se comienza por dar forma a la simplificación de la información empírica, en seguida se trabaja en conjeturas para inventar un modelo (sistema de estudio), para finalmente pasar de generalizaciones inconexas a generalizaciones que nos aproximen más a la verdad. A partir de un mínimo conceptual se matematiza la observación para generar los datos empíricos; más tarde se simboliza, axiomatiza, se establecen reglas de interpretación, se define los supuestos de referencia y evidencia. Palabras clave: construcción teórica; teoría científica; matematización; evidencia.
Solucionar problemas científicos fácticos o sociales implica explicar o dar razón de regularidades y pautas de la realidad. Explicar es el porqué como generador lógico de la sistematización de un conjunto de premisas que dan razón de la realidad. Explicar es una formula proposicional que define conceptos, sentencias y permite la comprensión del individuo; se caracteriza por delimitar el contexto del dato, por la precisión de premisas dentro de un cuerpo de leyes-teorías científicas y por una explícita declaración de perfectibilidad. Puede darse la explicación mecanísmica y a nivel subsuntiva. La mecanísmica da razón del origen del esquema de explicación, profundizando a mayores grados de complejidad basado en principios (leyes). La subsuntiva, por encadenamiento y haciendo encajar fórmulas que regulan aplicaciones bajo supuestos normativos. La mecanísmica involucra evolución de convergencia a leyes por un camino histórico a lo reductivo (por niveles de la realidad, una teoría dentro de otra), por estadístico (en términos de regularidades de un universo). El poder explicativo lo determina la profundidad, el ámbito y la precisión del modelo de explicación. La función de la explicación tiene un sentido provisional en el tiempo y como alcance, deliberadamente sólo es un diferencial de la realidad, un número finito de variables. Palabras clave: explicación subsuntiva; explicación mecanísmica; construcción explicativa. La actitud de anticipación o retrovisión científica es basada en teorías y datos científicos, involucra aspectos tecnológicos y la capacidad de adaptación biológica. El problema es diferenciar profecía y conjetura de proyección científica, pasar de enunciados incondicionales a estructuras condicionales basadas en leyes y referidas a un conjunto de atributos que eliminan la ambigüedad y mejoran la exactitud, por el hecho de que tienen fundamentos. El predicho surge con leyes de bajo nivel que singularmente hacen referencia factual, entre más consolidada es una ciencia, más acertados son sus predichos. La proyección estocástica: numeración de posibilidades por una distribución de probabilidad (estadística) para anticipar el cambio y definir tendencias en procesos irreversibles, relativa a información disponible y no a datos empíricos. La proyección histórica: a partir de información (pasado) explica el presente, como un sistema de evolución (fundamentos) en interpolación o extrapolación, es una reconstrucción hipotética. La potencia proyectiva está en función de la contrastación (datos naturales o sociales) y la información que genera en aras del contenido proyectivo que desafía la hipótesis con un máximo de proyecciones teóricas que muestren hechos antes desconocidos. Los predichos operan en la dualidad de la verdad, es decir, en los contextos lógico-matemático (teórico-independiente del tiempo) y el de contrastaciones empíricas (dependientes del tiempo). Palabras clave: predicción; proyección científica; contrastación teórica-empírica.
Conocimiento tecnológico, es un instrumental que está formado de teorías, leyes y datos que implican la acción humana a favor de explicaciones sustantivas en la ciencia y operativas de la realidad. La investigación científica como una clase de acción de explotación teórica, genera teoría operativa, aunque no tan rigurosa como la teoría científica desde el punto de vista tecnológico, no persigue el fin de la verdad, sino el fin de la producción de datos, herramientas y artefactos. Se le llama investigación aplicada, no está sometida a la validación lógica, sino, al saber-como-hacer. Sin embargo, una ciencia sin sus tecnologías no podría avanzar y la ingeniería sin la ciencia tampoco se desarrollaría. La filosofía tecnológica indica cómo proceder para lograr un objetivo práctico en cuanto a efectividad. En ésta no se crítica verdades, sino modus operandi; se construye de enunciados nomopragmáticos (referidos a operaciones humanas) y referentes formales científicos. La previsión tecnológica se diferencia de la científica en la medida que la primera se adentra en el control del objeto y la segunda se distancia hasta su versión abstracta de éste; el tecnólogo se auxilia de modelos materiales para contrastar conocimientos en el plano de la aplicación, mientras el científico contrasta generalizaciones en el plano del objetivo de la verdad. Palabras clave: predicción; proyección científica; contrastación teórica-empírica.
La observación como producción de datos implica en la ciencia contrastación y validez dentro de un marco teórico que los produce para generar evidencia relevante en la valuación de hipótesis y contextos teóricos. Los hechos, como lo perteneciente a la realidad, son los estados en un intento temporal de convergencia de procesos, que desde luego son hipótesis o modelos teóricos; como fenómeno, son una respuesta sensible que no se restringe a la superficie del sistema perceptible, es decir, el sistema o cosa física es investigado en su complejidad oculta, evidencia de objetos concretos mediante observación teórica. Los hechos tienen la función de averiguar hechos, formular hipótesis y explicaciones, generar procesos económicos de producción y soportar arriesgadas empresas tecnológicas, al final son hechos científicos no-ordinarios, porque perforan la realidad más allá de lo sensible, en una fracción de la realidad del universo dado. Errores en frases como “es un hecho”, “significa”, “demostración de hechos”, “hecho científico” desvirtúan lo que son, solo piezas de observación que existen por sí mismos, para la consciencia de existencia indirecta que aportan indicadores que pueden ser datos y evidencia en la medida que contrasta la hipótesis. En ciencia ninguna evidencia es concluyente, son el fruto de la interacción de la razón con la experiencia. Palabras clave: hecho, evidencia, realidad física, empírica. Palabras clave (Keyword): Son criterios de búsqueda avanzada, que son parte de la terminología estructural del objeto que motiva la gestión de conocimiento. Son palabras en arreglos simples de oración o sofisticados argumentos de parámetros booleanos. Pueden ser un arreglo de varias cajas de búsqueda en combinación, ejemplo: las cajas de autor, título, nombre de revista, volumen, número, paginas, … Son las señales emocionales y racionales que definen un problema científico; sus comunidades epistémicas; sus instituciones de investigación; los grupos editoriales; de sobremanera vincula los hombres y mujeres de ciencia con los problemas científicos. En informática son los vehículos vectoriales que apuntan a los documentos de referencia en un espacio de información dinámico en densidad y vigencia. En algunas editoriales como Macmillan Publishers (http://www.nature.com/nature/index.html) las palabras claves no están listadas debajo del resumen, sino son parte integral del título del artículo, de igual manera BioMed Central (http://www.biomedcentral.com/1741-7007/6/26/abstract) recurre a este criterio. Las palabras claves pertenecen a un lenguaje especializado, es decir terminología controlada en el contexto de una disciplina, llamada generalmente Tesauro.
Cuando las técnicas científicas se hacen presentes como producción de datos simplemente y sus respectivas descripciones estadísticas, sin hallar nada nuevo sobre la estructura de razones internas de la realidad, se genera una protociencia. Es decir, la protociencia no aporta teoría al cuerpo de conocimiento en el ámbito del problema científico supuestamente estudiado, muchas veces intenta ser un recurso administrativo para titulación masiva en la educación superior. Además, es una pseudociencia, en la medida que el marco teórico de observación es desdeñado en principio, los datos son costosos números disfrazados de técnicas matemáticas y respaldados por instrumentos de medición de privilegiados “investigadores” que buscan más un volumen de reportes de investigación que conocimiento científico. La entera historia de la ciencia ha sido injustificadamente contrahecha bajo la influencia de esta inmadura filosofía de la protociencia, de tal modo que la observación sustituye al razonamiento, la inducción a la invención y la paciencia al talento. Al desterrar el problema científico del eje del quehacer en la protociencia, aniquilamos la imaginación de los jóvenes universitarios. Nuestra postura como profesores investigadores universitarios debe ser oponernos al punto de vista según el cual los conocimientos hipotéticos de la ciencia son el resultado de la sistematización de los datos de laboratorio semántico, empírico y social. Nuestra postura coincide con la filosofía de Elí Eduardo De Gortari: “La inferencia permite extraer de los conocimientos ya establecidos, otro conocimiento que se encuentre implícito en las premisas o que resulte posible de acuerdo ellas. Cuando en la conclusión se llega a un conocimiento menos general que el expresado en las premisas, se habrá efectuado una inferencia deductiva. Cuando la conclusión constituye una síntesis de las premisas y, por consiguiente, un conocimiento de mayor generalidad, se habrá practicado una inferencia inductiva. Y, cuando la conclusión tiene el mismo grado de generalidad o de particularidad que las premisas, entonces se habrá ejecutado una inferencia transductiva. La ejecución de las inferencias se realiza conforme a ciertas reglas que han sido dilucidadas en la experiencia y formuladas de un modo estricto por la lógica. En todo caso, lo que se obtiene como conclusión de una inferencia es simplemente un juicio de posibilidad, o lo que es lo mismo, una hipótesis”.[9] Nos dice la filosofa Simone Weil: “Hay que aceptar la ciencia tal como es o renunciar a ella”[10], además, agrega: “nada es más difícil de saber, y al mismo tiempo nada es más importante para cualquier hombre. Porque se trata nada menos que de saber si debo someter la conducción de mi vida a la autoridad de los sabios o sólo a las luces de mi propia razón; o más bien, dado que únicamente a mí me corresponde decir sobre esta cuestión, si la ciencia me traerá la libertad o unas cadenas legítimas”. Sugerimos a los profesores interesados en la educación en ciencias que pretenden construir una cultura científica en la sociedad latinoamericana:
Tu presencia es sinestesia, en la que una forma de estímulo evoca la sensación de otra, como al oír un sonido provoca la visualización del color de una época ya distante, quizás me ocurre que frente a mi musa persigo una fugaz libélula errante que pone en crisis mis supuestos de felicidad, sensibilidad para la estética, la palabra y la forma, marcos simbolistas irrigados por la literatura original del fenómeno crítico humano que renueva mi historia, no la vivida cosmológicamente, sino la que recuerdo y da forma a mi yo, a mi mente narrativa. Han de pasar muchos años todavía, antes de que los más audaces impulsos ya no se atrevan a explorar tu deleitosa mirada, no solamente debido a su atractivo visual, sino también por el ser que contiene en su reconocimiento involuntario de una sensación de libertad, percepción o imagen de una mujer de áureas melodías, brisas perfumadas de risa cristalina, de seriedad sobre la vida como nota de música celestial, impresionas mis sentidos, aturdes mi lógica y honras el sentido de mi vida.
Entre días que al final exhausta estás por tus quehaceres que dejan tus desafíos, es entonces que mi alma de aprendiz de poeta a la caída mágica del sol cada día, se siente de embriaguez secreta en confusa profecía, por un lado la mujer profesional sin hojas, sin flores y sin fruto, por otro lado, la mujer mamá que proyectan tus palabras, de suaves aromas y colores que compiten con los pájaros, ríos, mares y arcoíris. Estas llena de sacros sueños para tu persona, tú eres mi oculto tesoro a este mundo egoísta, eres el ángel de mi desvelo y el hombro de la amistad más inocente que renace en mi niño interior, la ilusión a las rosas para mis sueños de compartir una vida con vos, cuando sientas que ensoñaciones cantan pájaros y brillan flores es que la nueva ilusión despierta, perfuma el camino recién volcado por nuestro corazón. Mis sueños no son de opio, de arrebatada fantasía o magníficos títulos académicos, sin ver el fuego extinguido de la ideología mexicana de libertad, verdad y justicia, que ahora llaman cursi a casi todo y pasión a míseros caprichos yo quisiera escribir en un lenguaje en que cada palabra fuera motivación, cada frase fuera manantial de luz de la razón y los dogmas fueren desterrados de la educación, donde en lugar de culparse todos por la pobreza y falta de oportunidad, fuéramos auténticos campos de sueños compartidos en el hacer y el pensar, estrofas de las más brillantes rimas y alfabetos de textos que evocan sabiduría en homenaje a la mujer de ciencia.
Simplemente, decir que te amo, es una forma de evadir la complejidad que Platón refirió como distancia no geográfica, sino formada por un cúmulo de respetos que nos condenan únicamente a acompañar a los seres y evitar a toda costa intentar ser dueños de sus sueños, sentires y aspiraciones. El mundo cambia con sus propios impulsos, nadie puede decir qué cosa es el mundo, la catástrofe y la razón le habitan como formas de malas ideas que se renuevan en la ciencia; la poesía no puede hacer nada, a lo más puede liberar algunos de sus habitantes de dogmas y devolverlos de nuevo como recién nacidos a la realidad de lo sensible, a la integridad de su propias cualidades, sin embargo, el amor que como tal obsesionada a los que lo habitan; estemos atentos, el amor a la ciencia puede sin que lo advirtamos forjar nuevas cadenas a nuestra vida. Todas las palabras me parecen bellas cuando son necesarias; experimento repugnancia por los automatismos, por las rimas métricas poéticas que no interrumpen a nuestros prejuicios con arriesgadas antítesis. Mujer de ciencia, nada más al comenzar estas humildes líneas, pude darme cuenta que muy lejos estoy de poder saberte, ante misterioso ser, que en la ciencia intentan muchas veces discriminarte, hoy siento que es importante comenzar a revalorarte a pesar de que algunos me acusen de “traidor”. Como dice Thomas Pavel: “la inteligencia del corazón no excluye la del intelecto”[11].
[2] KARL POPPER. 1996 En busca de un mundo mejor. Paidós, Barcelona, p. 61.
[3] LUÍS VILLORO 1982. Cree, saber, conocer. Ed. México siglo XXI.
[4] ANDRÉ COMTE-SPONVILLE. 2002. Invitación a la filosofía. Paidós, México. p. 61
[5] LARRY CAHILL, RICHARD J. HAIER, JAMES FALLON, MICHAEL T. ALKIRE, CHEUK TANG, DAVID KEATOR, JOSEPH WU, AND JAMES L. MCGAUGH. 1996. Amygdala activity at encoding correlated with long-term, free recall of emotional information. PNAS Neurobiology Vol. 93, pp. 8016-8021.
[6] ALMUT I. WEIKE, ALFONS O. HAMM, HARALD T. SCHUPP, UWE RUNGE, HENRY W. S. SCHROEDER, AND CHRISTOF KESSLER. 2005 Fear Conditioning following Unilateral Temporal Lobectomy: Dissociation of Conditioned Startle Potentiation and Autonomic Learning. Journal of Neuroscience, 25(48):11117–11124 • 11117.
[7] MARIO BUNGE. 1996. Ética, ciencia y técnica. Ed. Sudamericana, Buenos Aires. [8] BERTRAND RUSSELL. Read before the Jowett Society, Oxford, 25 November 1922. First published in The Australasian Journal of Psychology and Philosophy, 1 (June 1923): 84--92. This text taken from Collected Papers, vol. 9, pp. 147--154. [en línea] http://www.cscs.umich.edu/~crshalizi/Russell/vagueness/ http://www.btinternet.com/~justin.needle/bib_themes.htm [consulta: 21 de junio de 2008] [10] WEIL, SIMONE. 2006. Sobre la ciencia. El cuenco de plata. Argentina. p. 29.
[11] PAVEL, THOMAS. 2006. Comment écouter la litérature. París, Collége de France/Fayard. p. 38.
Coordinador de la obra: Eduardo Ochoa Hdez. Instituciones en colaboración: Coordinación de Innovación Educativa-Q.F.B./UMSNH
ver. 1.0 10 de Octubre de 2007 ver. 2.0 22 de Junio de 2008 ver. 3.0 14 de Octubre de 2009 Este es un trabajo de autoría publicado sobre Internet por la CIE, protegido por las leyes de derechos de propiedad de los Estados Unidos Mexicanos. No puede ser reproducido, copiado, publicado, prestado a otras personas o entidades sin el permiso explícito por escrito de la Coordinación de Innovación Educativa o por los Autores. 14 de Octubre de 2009 Morelia, Michoacán. México. Registro: CIENCIA004-2009 Publicado en URL: http://dieumsnh.qfb.umich.mx/
Registro: CIENCIA002-2008 Publicado en URL: http://dieumsnh.qfb.umich.mx/
31 de Enero de 2008 |
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